Curiosidades del motor: del primer coche eléctrico al primer diésel

La historia del motor está plagada de anécdotas e inventos que a día de hoy siguen funcionando

MADRIDActualizado:

La demonización del diésel o la llegada al mercado de nuevos coches eléctricos con los que se pretende que esta tecnología poco a poco vaya teniendo más peso en el mercado son solo dos curiosidades que con el tiempo pasarán a formar parte de la historia de la automoción.

Hasta el día de hoy, y con los sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) que nos anticipan un futuro basado en el coche autónomo o semi autónomo, hay un largo recorrido plagado de anécdotas que forman parte de la historia de los coches, tal y como hoy los conocemos.

Por ejemplo, España se ha convertido en uno de los países más relevantes en la producción de automóviles, con plantas modernas basadas en la fabricación en cadena. Un sistema que nació en 1908, cuando Ford inició la comercialización de su modelo T, el primer coche producido en cadena. Su bajo coste de fabricación y la reducción de precios debido al gran número de unidades producidas fomentó el acceso a los vehículos a motor a la clase media. Ford inició una nueva cadena de montaje inspirándose en las fábricas de fusiles, y pronto el Ford T comenzó a ganar popularidad frente a sus rivales y a copar el mercado. Además, fue el primer vehículo en incorporar radio. El Ford T siguió fabricándose hasta el año 1927.

En cuanto a los coches eléctricos, aunque parecen una novedad de hace tan solo unos años, en realidad a principios del siglo XX, llegaron a representar la gran mayoría del (todavía pequeño) parque automovilístico. Fue precisamente con la llegada del Ford T y la bajada del precio del petróleo cuando la industria los dejó de lado en favor de los motores de combustión interna. Algunos de los primeros automóviles eléctricos fabricados fueron el Flocken Elektrowagen (1888) o el modelo La Jamais contente (1899), que podía alcanzar los 105 km/h.

Con el tiempo el diésel llegó a convertirse en el combustible de mayor demanda en países como España, aunque la tendencia acaba de invertirse y el año 2018 cerró con los vehículos de gasolina liderando el mercado. El honor de ser el primer coche con motor diésel es para el Mercedes 260 D, un vehículo que se presentó por primera vez en el Salón del Automóvil de Berlín de 1936. El 260 D fue el primero en comercializarse, pero no fue el único coche diésel presente en aquel Salón del Automóvil, pues tuvo que compartir protagonismo con el Hanomag Rekord 19 A.

En cuando a los sistemas de ayuda al conductor, tenemos que retroceder hasta principios del siglo XX para encontrarnos con el primer sistema de control de crucero. Se basaban en un regulador centrífugo que se inspiraba en el funcionamiento del motor de vapor. Pero para encontrar el primer control de velocidad de crucero «moderno» nos tenemos que remontar al año 1945. Fue en esas fechas cuando el ingeniero Ralph Teetor, cansado de los frenazos y acelerones de su chófer, patentó un sistema para mantener la velocidad invariable. Lo más sorprendente es que Teetor era ciego, así que para ello se basó solo en sus sensaciones.

Si hablamos del cinturón de seguridad, aunque fue de nuevo Ford la marca que se aventuró en 1956 a incorporar cinturones de seguridad de forma experimental en algunos de sus modelos, fue realmente Volvo quien los montó de serie por primera vez en su Volvo Amazon, en 1959. La marca sueca fue más rápida (o hábil) y rápidamente patentó el sistema, manteniéndolo en exclusiva hasta 1962, cuando liberó la patente para que el resto de fabricantes los pudieran implantar.

Un Volvo es precisamente el coche que ha recorrido más kilómetros en todo el mundo. Se trata de un Volvo P 1800. Su dueño, Irv Gordon, falleció en noviembre de 2018 a los 77 años de edad. El vehículo está inscrito en el libro Guinness de los récords, tras acreditar haber recorrido más de cinco millones de kilómetros.