Crean el primer semáforo para adictos al móvil

Está pensado para proteger a los peatones de accidentes por despistes

MADRIDActualizado:

El teléfono móvil se ha convertido en un elemento indispensable en la vida diaria. Su uso está creando también gran cantidad de «adictos», que no son capaces de levantar la mirada de la pantalla incluso en situaciones que pueden llega a ser peligrosas. Cruizar la calle mientras se mantiene una conversación o se envía un mensaje de texto es ya la causa de numerosos accidentes. En Elche lo saben, y por eso han creado el primer semáforo para adictos al móvil.

Este semáforo se define como «inteligente», y está pensado para proteger a los peatones de accidentes por despistes originados al mirar el teléfono. De esta manera, se espera reducir el número de atropellos.

El semáforo está formado por dos bandas horizontales situadas al nivel del suelo, y que se sitúan en los dos extremos de la calzada. Están programados para cambiar de color siguiendo el mismo ritmo que los semáforos verticales tradicionales.

La ventaja de este semáforo es muy sencilla: el adicto al móvil que intente cruzar la calle mirando hacia abajo podrá ver el color de las bandas situadas en el suelo. De esta manera, podrá parar igual que si mirara al semáforo de siempre.

Por el momento, Elche cuenta con 1 solo semáforo de este tipo, que funciona entre las 7 de la mañana y las 12 de la noche. De todos modos, está previsto incorporar muchos más.

Una iniciativa similar es la puesta en marcha en Talavera de la Reina, donde el municipio ha rotulado los pasos de cebra con el icono de WhatsApp para evitar atropellos.

Infracciones debidas al uso del móvil

El uso indebido del teléfono móvil es la causa de numerosas infracciones de seguridad vial, según recogen en el blog de Catalana Occidente, tanto por parte de conductores como de peatones. Nos fijamos en aquellos conductores que usan su teléfono mientras están al volante de su vehículo, pero también es verdad que numerosos peatones cruzan la calle mirando la pantalla y, por lo tanto, se distraen. Caminar mirando el móvil implica un evidente riesgo de caídas, pero cruzar la calle sin mirar al semáforo aun puede significar un peligro mayor.