Por qué conviene deshacerse de un coche de más de 12 años

Seguridad, ecología y economía son algunas de las razones por las que merece la pena cambiarse a un vehìculo más nuevo

MADRIDActualizado:

España es uno de los países europeos con el parque automovilístico más envejecido, situándose por encima de los 10 e incluso 11 años. Según las previsiones de e la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto), el 65% de los vehículos en circulación en 2020 tendrán más de 10 años, situación que se verá agravada por el hecho de que el parque apenas se renovará, permaneciendo estancando durante este trienio en alrededor de los 26 millones de vehículos.

La compra de un coche es la segunda adquisición más importante en una familia por detrás de la vivienda, ya que requiere un desembolso económico considerable. Es principalmente por este motivo que la compra de un vehículo requiere de una decisión meditada. La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automóviles (AMDA) determina una serie de motivos por los cuales es conveniente comprar un coche nuevo y deshacerse de un vehículo de más de 12 años.

Un primer argumento es el de la seguridad. A principios de año la Dirección General de Tráfico alertaba que en 2016 se había producido un aumento de la antigüedad media de los vehículos implicados en accidentes mortales. En el caso de los turismos en los que viajaban las víctimas mortales, la edad media se ha situado en 13,6 años. La relación entre antigüedad del vehículo y la posibilidad de sufrir un accidente es una realidad que podemos evitar si optamos por conducir un vehículo nuevo.

Un coche a estrenar es más seguro porque está desarrollado con los últimos avances tecnológicos para proteger mejor a los ocupantes e incorpora los más modernos sistemas de seguridad.

En plena polémica por las emisiones, y tras episodios de contaminación que han obligado a la restricción del tráfico en el centro de algunas ciudades españolas, lo cierto es que las emisiones de los vehículos antiguos son más altas que las de los coches nuevos, ya que éstos cada son vez más eficientes en cuanto a consumo y emiten menos sustancias contaminantes. En España la edad media del parque automovilístico alcanza casi los 12 años de edad (según la Asociación Nacional de Fabricantes –Anfac-) lo que significa que hay una elevada cantidad de vehículos antiguos circulando por las carreteras españolas. En la actualidad un vehículo emite un 30% menos de CO2 a la atmósfera comparado con uno de más de 10 años.

Aunque un coche nuevo requiere de un desembolso importante, económicamente resulta más rentable que un coche veterano. Los coches de más de 12 años sufren más averías y a esta edad su mantenimiento se encarece por la necesidad de ir sustituyendo piezas importantes para un buen funcionamiento, como son los frenos, los amortiguadores o la correa de la distribución, entre otros. Un coche nuevo tiene una probabilidad muy baja de tener una avería y a esto se le suma que los motores actuales son mucho más eficientes y consumen bastante menos combustible, sin duda un ahorro para el bolsillo del consumidor. Hay que añadir que en muchas ciudades se favorece el acceso de los vehículos menos contaminantes con tarifas reducidas en la zona de aparcamiento regulado.

Un argumento importante es también el de la comodidad. Asientos más confortables, climatizador para las plazas delanteras y traseras, equipos de sonido de mayor calidad, sistemas de asistencia al conductor y otros muchos elementos que hacen la vida del conductor y sus acompañantes dentro del vehículo mucho más cómoda y agradable.

Finalmente, no se puede olvidar la necesidad, cada vez mayor, de viajar «conectado». La tecnología ha avanzado mucho y el mundo del automóvil es uno de los que más se ha beneficiado de esta evolución. Los fabricantes lanzan al mercado los coches más conectados y tecnológicos. Dentro de un vehículo los ocupantes ya se pueden conectar a Internet, incorporan sistemas de manos libres para evitar las distracciones al volante, permiten consultar el correo electrónico o acceder a su teléfono móvil a través de sistemas como CarPlay de Apple o Android Auto de Google. Según datos de Anfac uno de cada cinco coches que se venden en España ya incluye algún sistema de conectividad.