Comparativa: Volkswagen Golf GTI o GTD, el purasangre frente a la potencia racional

Prestaciones, equipamiento y hasta dinámica, van casi a la par. Al final la clave a la hora de elegir entre uno u otro no será otra cosa que tu afinidad a una de las dos motorizaciones

MadridActualizado:

Cuando se trata de hablar del Volkswagen Golf puede parecer una tarea sencilla, pero es muy complicada. Se trata de un coche con tantas posibilidades, que resulta casi imposible ponerle un «pero». Desde que apareció hace más de 40 años, es la referencia en el segmento de los compactos generalistas, por lo que queda más que claro que invertir en un Golf es una apuesta segura. Es un modelo grande para viajar, pero también cómodo para la ciudad y lo que te pida el día a día. Seguro y con rabia, además de un vehículo único tanto en apariencia como en conducción.

Los protagonistas de este duelo encarnan la oferta más deportiva de la actual gama Golf: el purasangre GTI y el potente racional GTD, ambos con motores 2.0 turbo de 220 y 184 CV, respectivamente, -a excepción del especialísmo Golf R, que sube fuerza a 300 CV-. Sobre el primero, existe también la opción Performance, la cual suma 80 CV a su potencia y cuesta 1.700 euros más.

La eterna duda: diésel o gasolina. Se trata de una difícil decisión, sobre todo, si tenemos en cuenta la estética. El frontal del GTI lo recorre un listón en color rojo, mientras que el GTD es cromado. Cuando los vemos aparcados, solo las llantas te muestran cuál es cuál. Pero es el faldón trasero el que desvela las verdaderas diferencias exteriores de ambos modelos. Aunque ambos tienen doble salida de escape, el modelo a gasolina la tiene por separado en los extremos; y el diésel, juntos al mismo lado -el izquierdo para ser exactos-.

Calidad deportiva

Cuando nos adentramos en el habitáculo interior, las diferencias también son mínimas. Ambos cuentan con una calidad en los acabados sorprendente, casi como de primera clase. Desde el salpicaderos y los asientos deportivos, hasta los pedales en acero inoxidable, las diferencias solo se aprecian en los acabados y los colores de dichos asientos, además de en las revoluciones del tacómetro: 8.000 del GTI frente a 6.000 del GTD.

Ambos modelos cuentan con el Digital Cockpit, el cuadro de mandos digital que sustituye a los relojes clásicos con una información detallada y personalizable que facilita mucho la conducción. También con los más avanzados sistemas de seguridad del mercado, como el sistema de regulación automática de la distancia (ACC), el «Front Assist» con asistente de frenada de emergencia en ciudad, el «Lane Assist», el sensor de ángulo muerto, el asistente de salida del aparcamiento, el «Park Assist», el sistema de detección de fatiga, la cámara de visión trasera (Rear View), el sistema de reconocimiento de las señales de tráfico, el sistema de frenada anticolisiones múltiples y el estabilizador del remolque, entre otros.

El asistente que más destaca es el sistema de asistencia en atascos. Este es capaz de seguir al coche que nos precede hasta una velocidad de 60km/h. Un avance hacia la conducción autónoma.

Exquisita intensidad

Tras una intensa prueba tanto por ciudad como por carretera durante varios kilómetros, ambos modelos te ofrecen una experiencia de conducción de las que enamoran. El modelo GTI del Golf es un auténtico purasangre. Atlético, enérgico, único en todos los sentidos. Resulta más que emocionante sentir sus 200 CV y el rugir de su motor. Es conducción en estado puro. Un agradable instante para los que todavía aman conducir y sentir.

Capaz de acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en solo 6,5 segundos, debes tener la capacidad de reacción bien activa porque rápido sobrepasarás la velocidad permitida sin darte cuenta. De hecho, resulta increíble que esta deportividad pueda ir a la par con los viajes largos, pero así es. Eso sí, cuidado con tu bolsillo.

El GTD cuenta con una aceleración perfecta para su categoría. Nunca tan agresiva como la de su hermano a gasolina debido a sus 36 CV menos, pero si lo apuramos asoma todo su potencial. Sorprende por su linealidad y estabilidad, además de por su consumo contenido que no suele sobrepasar los 7 l/100 km. Aunque si realmente quieres conseguir consumos casi como si de un urbanita se tratara, el modo Eco ofrece unos increíbles 5 l/100 km.

El modelo diésel es eficiente, potente, divertido y con una dinámica sorprendente. Tiene un manejo sencillo que garantiza una conducción relajada para el día a día y que elimina toda creencia de que un modelo diésel no puede ser económico y emocionante al mismo tiempo.

La gran cuestión

Probablemente lo que decantará la balanza a la hora de elegir entre uno u otro no será otra cosa que tu afinidad a una de las dos motorizaciones, las sensaciones de conducción, además del consumo. Simplemente porque estas son las diferencias más grandes entre ambos modelos.

Cabe recordar que el precio tampoco será lo que te haga decantarte, ya que solo hay 625 euros de diferencia entre el modelo gasolina y el diésel: 34.885 y 34.260, respectivamente. Lo único que tienes que tener claro es que sea cual sea el elegido, siempre será una gran decisión gracias a sus prestaciones elevadas, su deportividad y el placer de conducción. Ambos te enamorarán desde el primer instante.