Cómo actuar ante una riada si viajas en coche

Cómo actuar ante lluvias como las que estos días están arrastrando vehículos y se cobraron vidas

MadridActualizado:

Si te encuentras con una imprevista avenida de agua que ha invadido la carretera o la calle, lo mejor es evitar cruzarla. De lo contrario, según Miguel Tomé, experto en riesgos naturales de la Dirección General de Protección Civil, «el riesgo de ser arrastrados y de morir es muy probable; es lo que ocurrió a mediados de septiembre a tres conductores que vivían en la zona y conocían el terreno; probablemente por esa confianza, intentaron cruzar el curso de agua con su automóvil». Así lo recogen en la revista de la DGT.

Y es que no es raro que al comienzo de otoño, en la vertiente mediterránea y en el norte, incluso en zonas del interior como se ha producido la pasada noche del martes, se produzcan tormentas intermitentes, de desarrollo muy rápido, que transforman cauces secos y rieras en peligrosos torrentes. «Lo único que se puede hacer es permanecer pendiente de las previsiones meteorológicas, evitar conducir y, de hacerlo, utilizar carreteras principales y eludir las vías locales y caminos, que muchas veces se cruzan con torrentes habitualmente secos».

[ Visualiza el siguiente vídeo de la DGT para conocer cómo actuar si se da esta situación]

Uno puede pensar que va muy seguro, que se puede aventurar a cruzar una zona por donde lo hace habitualmente, pero no sabe que puede haber un riesgo escondido bajo las aguas enturbiadas por el lodo. El nivel que vemos en la orilla puede falsear la situación, ya que en el centro del cauce se ha podido producir el arrastre de los materiales del lecho y ser mucho más profundo. Con una profundidad de 30-45 centímetros el coche puede empezar a descontrolarse, señala Tomé; «y si el calado llega a 60 centímetros, el vehículo, sea grande o pequeño, comenzará a ser arrastrado».

DGT
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Lo mejor, salir del coche

Desde la DGT también indican que, según estudios realizados en EE. UU. aseguran que más de la mitad de las víctimas involucradas en este tipo de tragedias se ahogaron en el interior del vehículo porque decidieron permanecer en el mismo, probablemente por esa falsa sensación de seguridad que se percibe dentro del habitáculo. Sin embargo, cuando el coche se ha quedado detenido en medio del cauce, sin poder avanzar, y comienza a deslizarse y a ser arrastrado, «lo mejor es salir como sea», asegura el experto de Protección Civil; «y mejor por el lado no expuesto de la corriente», añade Rafael Castell, del Cuerpo de Bomberos de Navarra.

Con 60 centímetros de calado, el agua sobrepasa la altura de la puerta de la mayor parte de los vehículos, y puede ser que, si no se es muy fornido, no podamos abrirla. Antes de esperar a que entre más agua al interior y se iguale la presión, de manera que pueda abrirse la puerta, tenemos otras opciones, como salir por la ventanilla. Pero, ¿podemos abrirla? Puede que se haya calado el motor y, tal vez, nos quedemos sin fluido eléctrico, por lo que si los elevalunas no son manuales, no podremos bajar el cristal.

La única solución es buscar un objeto rígido para romperlo. En el mercado, a partir de 3 euros, existen martillos con punta de acero (similares a los que se utilizan en los autobuses) que resultan muy eficaces para romper las ventanillas.

Recuerda...

-La velocidad de la corriente de agua suele oscilar entre 10 y 20 km/h.

-Un coche mediano sumergido 20 cm a partir de los bajos desplaza 1,6 m3 de agua, que pesan 1.600 kg.

-Por cada 30 cm de aumento de la profundidad, la fuerza de la corriente sobre el vehículo se incrementa en 225 kg.

-Cada 30 cm de aumento de la profundidad sobre los bajos, el vehículo desplaza 675 kg de agua y su peso queda reducido en esa cantidad.

-Generalmente, 60 cm de profundidad bastarán para el arrastre de la mayoría de los vehículos.