Combate el miedo a conducir con realidad virtual

Varios estudios reflejan que entre el 22 y el 33% de los conductores padecen «amaxofobia», o comúnmente denominado miedo a conducir, en España

MadridActualizado:

Prácticamente todo el mundo conoce a alguna persona de su entorno cercano que tiene «pánico» a conducir o a enfrentarse a algunas situaciones que se dan lugar en la carretera. Un miedo que llegado a su máximo extremo desemboca en la llamada «amaxofobia». Miedo a tomar una curva, a adelantar un coche, a circular por autopista o por cualquier espacio en el que resulte medianamente complicado parar… son algunos de sus síntomas. Y en muchas ocasiones provocados por un accidente o percance.

Las cifras son claras y hay varios estudios que reflejan que entre el 22 y el 33% de los conductores padecen «amaxofobia» en España. Respectivamente, Mapfre publicó dos en el año 2005 y 2010; otro de la Fundación de Audi ( Attitudes) en el año 2012; y la Academia del transportista, que indica que afecta principalmente a mujeres de entre 30 y 35 años.

Para superar esta fobia, los expertos recomiendan iniciar una terapia psicológica en la que el conductor se enfrenta al problema a través de distintas técnicas, entre ellas, la de exposición controlada y gradual; es decir, que el afectado circule con su propio vehículo como parte del tratamiento.

Y en esta época en la que no nos desprendemos del móvil en todo el día, qué mejor que recurrir a él para facilitar la terapia. Hablamos del proyecto DAICRAC (Desarrollo de una Aplicación Informática para la Conducta de Riesgo y Amaxofóbica en la Conducción). Ideado por investigadores, psicólogos y expertos de la Universidad de Salamanca, trata la amaxofobia con distintas técnicas psicológicas pero a través de una plataforma online y una app. Aborda esta conducta mediante coaching, mindfulness y la programación neurolingüística (PNL), una disciplina que reprograma la mente para comunicarse de manera acorde con nuestros pensamientos y acciones.

Así lo indican desde el blog de Mapfre y añaden que, tanto a través de internet como de la aplicación, la persona amaxofóbica accede a varios módulos con vídeos, ejercicios y tests de autoevaluación. «El objetivo principal es mejorar la conducción de aquellas personas que presentan conductas amaxofóbicas, pero también va dirigido a quienes tienen interés en ponerse al volante de manera más eficiente y relajada», explica José Carlos Sánchez, uno de los investigadores del proyecto.

La plataforma PSIOUS es otro ejemplo de cómo las últimas tecnologías integran el tratamiento de la amaxofobia (y otras fobias), en este caso mediante realidad virtual. El uso de las gafas de realidad virtual facilita la ejecución de ejercicios de relajación, así como simular la conducción en distintos entornos.