Los coches nuevos, más seguros para los hombres que para las mujeres

Las mujeres con cinturón tienen un 73% más de probabilidades de lesionarse seriamente respecto a los ocupantes masculinos

ÁBC MOTOR
MadridActualizado:

Los vehículos construidos en la última década han demostrado ser más seguros que los modelos más antiguos, incluso en los tipos más habituales de choques: colisiones frontales. Sin embargo, un estudio realizado por investigadores del Centro de Biomecánica Aplicada de la Universidad de Virginia, tal y como recoge la Dirección General de Tráfico (DGT) en su página web oficial, muestra que las mujeres que usan cinturones de seguridad tienen una probabilidad significativamente mayor de sufrir lesiones que sus homólogos masculinos.

En concreto su riesgo es de un 73% más en choques frontales que los varones (después de controlar la gravedad de la colisión, la edad del ocupante, la estatura, el índice de masa corporal y el año del modelo de vehículo). La diferencia de riesgo es mayor para lesiones en las extremidades inferiores, pero también ocurre con varios otros tipos de lesiones.

«Hasta que comprendamos los factores biomecánicos fundamentales que contribuyen a un mayor riesgo para las mujeres, estaremos limitados en nuestra capacidad para cerrar la brecha de riesgo», dijo Jason Forman, científico principal del Centro de Biomecánica Aplicada. «Esto requerirá un esfuerzo sustancial y, en mi opinión, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras no cuenta con los recursos necesarios para abordar este problema».

Además, los ocupantes de vehículos de 66 años o más continúan siendo particularmente susceptibles a lesiones torácicas, probablemente como resultado del aumento de la fragilidad de la caja torácica con la edad avanzada.

La buena noticia es que los automóviles más nuevos registran un menor riesgo de lesiones en general. Concretamente, ha disminuido el riesgo por fracturas de cráneo, lesión de la columna cervical y lesión abdominal. Los riesgos de lesiones en la región rodilla-muslo-cadera y el tobillo también se reducen significativamente. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo con el riesgo de fracturas de esternón y fracturas graves de costillas.

Aún así, mientras por ejemplo, se ha incrementado muchísimo la seguridad en niños, no es así para conductores con obesidad, un grupo en alza. En el caso de las mujeres, además, el maniquí estándar, durante años en EEUU fue el de un individuo de 1.50 de estatura y 50 kg de peso, muy lejos de las proporciones actuales mayoritarias. Según David Lawrence, director del Centro para la Política y Práctica de Prevención de Lesiones en la Universidad de San Diego, «los fabricantes y diseñadores solían ser mayoritariamente hombres, así que no se les ocurrió que debían diseñar para personas diferentes a ellos mismos».