Del 2CV al Cactus, coches «made in Spain» desde 1959

Citroën hace un recorrido a través de diferentes épocas con sus modelos más emblemáticos

MADRIDActualizado:

Del 2CV al CX, del Traction al Méhari, del Berlingo al C4 Cactus, son numerosos los vehículos de Citroën que forman parte de la historia, y muchos de ellos son vehículos fabricados en España. La nueva campaña institucional de la marca hace un recorrido por esa historia desde el año 1919, con la intención de recordar el mensaje de «Nuestra visión de la movilidad está inspirada en tu deseo de libertad».

Para dar vida a la firma de la marca «Inspired by you», desvelada en octubre de 2016, Citroën presenta una película grabada en España (en Sierra Nevada y en Barcelona), capaz de transportarnos a diferentes épocas, en las que emblemáticos modelos de la marca, la mayoría de ellos «Made in Spain», acompañan la búsqueda de libertad de un autoestopista. Paso a paso, se sube a bordo de los Citroën 2CV, Type H, Méhari, CX, Visa GTi, C3 Aircross o la Nueva Berlina C4 Cactus… y con cada coche, su época. Algunos guiños se van intercalando en esta balada que representa una historia individual pero también colectiva: el Tour de Francia, las vacaciones con amigos, caballos como en la publicidad de la marca «los chevrones salvajes», los años 80 con la cadena de oro brillante y el sonido de fondo… Hasta llegar a los vehículos actuales y del mañana con el CXPERIENCE, el concept que anticipa el futuro de la gran berlina Citroën.

Uno de los primeros modelos fabricados por Citroën en España fue el 2CV. El comienzo de su producción en la misma fábrica de Vigo donde hoy se producen los modernos Citroën y Peugeot del Grupo PSA y donde se llegaron a producir 280.500 unidades hasta el año en que cesó su producción en 1988. Y pronto pasó a ser otro de los iconos de libertad de la época porque se desenvolvía muy bien en cualquier terreno. Servía tanto para ir elegantemente a una fiesta como para transportar algún ternerillo a la feria del pueblo de al lado.

El Citroën 2CV con sus 425 cc y 18 caballos iniciales, con su tracción delantera, sus cuatro velocidades en la caja de cambios y las suspensiones independientes a las cuatro ruedas aguantaba carros y carretas cargado hasta arriba y todo aquel que se preciase sabía los repuestos que debía llevar para cambiarle las bujías o la correa del ventilador en cuanto se diese un calentón y rompiese.

El 2CV era, como lo fue el 600 el coche para el pueblo. El coche que en su momento tuvo 3 años de espera porque la producción aunque era en cadena no estaba automatizada como ahora. Entonces, los coches se montaban prácticamente a mano uno a uno y una vez encargado y pagado «si, entonces se pagaban los coches por adelantado», había que esperar.

Pero incluso con esos inconvenientes el 2CV llegó a ser tan popular que aquí en España tuvo una película «Sor Citroën» con Gracita Morales divirtiendo al personal y en su país de origen, Francia, muchos locos por él llegaron a correr carreras de campo a través como el París-Kabul-París de 1970 o el Raid África de 1973 donde se recorrían 8.000 km a través del Sahara.

La producción del último 2CV se produjo en la fábrica de Mangualde en Portugal en 1990 y desde entonces no ha parado de recoger sonrisas cuando se le ve circulando todavía en buen estado por alguna de nuestras carreteras.