Bosch logra un beneficio de 5.300 millones, un 17% más que en 2016

El CEO de la firma, Volkmar Denner, aseguró durante la conferencia anual de resultados que la empresa quiere «ayudar a mantener la movilidad de las personas, al mismo tiempo que mejoramos la calidad del aire»

StuttgartActualizado:

El año 2017 fue excepcionalmente bueno para Bosch. La compañía generó unos ingresos por ventas de 78.100 millones de euros. Esto equivale a un crecimiento del 6,8 por ciento y su beneficio operativo alcanzó los 5.300 millones de euros en 2017, mejorando casi un 17 por ciento en comparación con 2016.

«Nuestra compañía es inigualable cuando se trata de combinar una extensa experiencia en conectividad con una amplia industria y un gran conocimiento de productos». Así lo aseguró el CEO de la firma, Volkmar Denner, durante la conferencia de prensa anual que se celebró ayer en Renningen.

Denner considera que la mejora de la calidad de vida y la contribución al respeto por el medio ambiente y el clima son temas prioritarios en la agenda de Bosch. «Queremos ayudar a mantener la movilidad de las personas, al mismo tiempo que mejoramos la calidad del aire», añadió.

Para hacer realidad un tráfico que sea prácticamente nulo en emisiones, la empresa está haciendo grandes inversiones para que la electromovilidad sea un éxito de mercado y para mejorar el motor de combustión. Y es que Bosch pretende continuar creciendo en 2018. Después de alcanzar resultados récord el pasado año, el Grupo espera que su cifra de negocio crezca entre un dos y un tres por ciento.

Es más, Bosch está haciendo un progreso significativo en la transición hacia la conducción autónoma. Para 2019, esperan generar ventas por valor de dos mil millones de euros con los sistemas de asistencia al conductor.

«El diésel tiene futuro»

Bosch ha logrado un gran avance en la tecnología diésel: con su nueva tecnología, los ingenieros de la empresa han conseguido reducir las emisiones de NOx a una décima parte del límite legalmente permitido.

De promedio, los vehículos de pruebas equipados con esta tecnología mejorada -testados en condiciones reales- emiten no más de trece miligramos de NOx por kilómetro, muy por debajo de los 120 miligramos que se permitirán después de 2020. «El diésel tiene futuro. Seguirá siendo parte integral de las soluciones de movilidad del futuro y, pronto, las emisiones ya no serán un problema», concluyó Denner.