Alemania ayuda con hasta 10.000 euros a quienes cambien un coche diésel por otro eléctrico

El Gobierno alemán presentó este martes su plan para evitar prohibiciones a la circulación de vehículos diésel contaminantes, con reajustes técnicos para modelos antiguos y bonificaciones para cambiar de coche

BerlínActualizado:

Son catorce las ciudades de Alemania donde la contaminación del aire supera los 50 miligramos de dióxido de nitrógeno (NO2) por metro cúbico, por lo tanto, ciudades que se encuentran amenazadas con posibles prohibiciones a la circulación de los modelos más contaminantes de vehículos diésel. Por este motivo, el Gobierno alemán presentó este martes su plan para evitar las restricciones en estas ciudades, o en su entorno inmediato, con reajustes técnicos para modelos antiguos y bonificaciones para cambiar de coche. Así lo precisó en rueda de prensa la ministra de Medioambiente, Svenja Schulze, quien insistió en que los costes no deben recaer ni en los conductores ni financiarse con dinero público.

Por su parte, el ministro de Transporte, Andreas Scheuer, indicó que la cifra de vehículos para los cuales este programa sería aplicable asciende a 1,4 millones de coches de la clase Euro 4 y Euro 5, y será decisión de cada usuario si quiere optar a un reajuste técnico o al cambio con bonificaciones de su automóvil. Se mostró convencido de que el Gobierno ha consensuado un «gran paso» para evitar prohibiciones a la circulación y limitaciones a la movilidad dentro de las ciudades, en el que la industria asume su responsabilidad y la carga económica no recae en los conductores, y aseguró que la intención es «garantizar el futuro del diésel».

No obstante, y a pesar de que, según el ministro de Transporte, la primera reacción de la industria automovilística puede evaluarse de «positiva», añadió que, de momento, solo Volkswagen ha dado su visto bueno y BMW no tiene previsto asumir los costes de los reajustes técnicos y Daimler tiene previsto concentrarse en su oferta de bonificaciones de hasta 5.000 euros.

Por su parte, Opel comunicó también este martes, desde su sede en Rüsselheim, su rechazo a los reajustes técnicos que calificó de «económicamente no razonables y técnicamente no desarrollados». «El tema del cambio o de las bonificaciones tendrá efecto directo e inmediato, eso me lo han asegurado los fabricantes alemanes», aseguró, mientras que en materia de reajustes hay que mantener todavía conversaciones, «tanto en lo que respecta al tema económico como al técnico», añadió.

Asimismo, Schulze recordó que con el escándalo por la manipulación de los datos de emisiones de gases contaminantes, los fabricantes tienen ahora la oportunidad de lograr que se vuelva a confiar en el diésel y que redunda en su propio interés saber aprovecharla. Por otra parte, precisó que únicamente se usará dinero del contribuyente en lo que respecta a los reajustes técnicos en el transporte público y en vehículos como ambulancias o camiones de reparto, en un total de 65 ciudades donde la contaminación supera los 40 miligramos de NO2 por metro cúbico.

Sin embargo, la Organización No Gubernamental (ONG) medioambiental y de protección del consumidor Deutsche Umwelthilfe (DUH) criticó el «Plan para un aire puro y la garantía para la movilidad individual en nuestras ciudades», presentado por el Gobierno, al no contribuir en nada a mantener limpio el aire y por constituir «una prueba más de las relaciones reales de poder en la 'autorepública de Alemania'». Para la DUH, los once millones de conductores afectados por posibles prohibiciones a la circulación de vehículos diésel siguen esperando desde hace tres años la ayuda efectiva del Gobierno, al no poder devolver sus coches trucados ni recibir de vuelta el precio de compra, mientras que las bonificaciones son un esquema «sin valor». Además, preguntado sobre el destino de los vehículos contaminantes que regresen a manos de los consorcios automovilísticos, el ministro de Transporte se libró de toda responsabilidad al limitarse a responder: «Eso pregúnteselo a los portavoces de los fabricantes alemanes».

Volkswagen, hasta 5.000 euros

Volkswagen ha anunciado que dará primas de hasta 5.000 euros para que los clientes cambien en Alemania su vehículo de motor diésel viejo por otro más moderno y menos contaminante. Esta acción «apoya los esfuerzos del Gobierno alemán para evitar prohibiciones del diésel en las ciudades alemanas». Dichas primas que prevé la marca son de una media de 4.000 euros para los vehículos con un motor diésel con la norma EU4, que entró en vigor en 2005, y de 5.000 euros para los diésel UE5, en vigor desde 2009. Las ayudas para cambiar de vehículo dependerán de cada modelo y también del estado en que se encuentre el vehículo viejo.

«Volkswagen está dispuesto a contribuir para asegurar a sus clientes una movilidad individual ilimitada y de este modo evitar la prohibición de la circulación en las ciudades más congestionadas», dijo el presidente del grupo, Herbert Diess.

BMW y Mercedes-Benz, hasta 10.000 euros

El fabricante automovilístico alemán Mercedes-Benz ofrecerá primas de hasta 10.000 euros, asegurando que apoya así «el concepto del Gobierno alemán para ciudades limpias». «Estamos convencidos de que vamos a conseguir reducir las emisiones de óxidos nítricos en las ciudades sin prohibiciones de circulación y con el diésel moderno», dijo el presidente de Daimler, Dieter Zetsche.

Daimler ofrece a los propietarios de vehículos con un motor diésel con la norma Euro 4, que entró en vigor en 2005, y con la norma Euro 5, que entró en vigor en 2009, una prima de hasta 10.000 euros para que cambien su coche por un nuevo Mercedes-Benz de gasolina, gasóleo o híbrido certificado con la norma de emisión Euro 6 d TEMP o Euro 6c, dependiendo del modelo que elijan.

Por su parte, las de BMW serán de 6.000 euros, a todos aquellos conductores que se desprendan de sus diésel antiguos.