CONTAMINACIÓN

Aumentan las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos

España se situó en 2017 por debajo de la media de emisiones de la Unión Europea

MADRIDActualizado:

La media de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los vehículos nuevos vendidos en España en 2017 se situó en 115 g/km, lo que supuso un incremento del 0,5 % en comparación con el mismo periodo de 2016, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea).

Segúne stos datos España se situó en 2017 por debajo de la media de emisiones de la Unión Europea, que se estableció en 118,5 g/km, cifra que supuso un incremento del 0,3 % en tasa interanual.

España se situó en 2017 como el noveno país de la Unión Europea con la media de emisiones de CO2 procedentes de vehículos nuevos más baja, por detrás de Portugal (104,6 g/km), Dinamarca (107,1) Países Bajos (108,3), Grecia (108,8), Malta (110,4), Francia (110,4), Italia (113,4) e Irlanda (116,6).

Asimismo, la patronal europea ha destacado que desde 2010 se ha producido un trasvase en la compra de vehículos que tenían unas emisiones de CO2 por encima de los 130 g/km y que abarcaban el 57 % en 2010 (un 24 % en 2017), hacia aquellos con emisiones entre 96 y 130 g/km, que en 2017 supusieron el 66 % de las ventas totales (un 42 % en 2010).

En lo que se refiera a 2018, la caída de las ventas de los vehículos diésel en el primer semestre del año, del 18,3 % en tasa interanual, ha provocado que se “disparen” las emisiones medias de dióxido de carbono (CO2) de los coches nuevos vendidos en España, ha asegurado la patronal de los concesionarios Faconauto. Las emisiones medias de C02 se sitúan en los 116 g/km, dos gramos más en comparación con el mismo periodo de 2017.

Las matriculaciones de vehículos con motorizaciones diésel en los seis primeros meses del año han representado el 37 % del total, mientras que las de gasolina se han elevado al 56 % (el 35 % más en tasa interanual), de acuerdo con los datos de MSI.

La patronal ha recordado que los motores diésel emiten hasta un 20 % menos de CO2 que los equivalentes de gasolina.

Por ello considera que, con la configuración actual del mercado, en la que predominan los motores de combustión, la última generación de vehículos diésel es “esencial” para alcanzar los objetivos climáticos y la descarbonización del transporte en el futuro cercano.