Probamos el Mercedes-Benz Clase C Cabrio: los descapotables también son para el invierno

Nos subimos al llamativo y renovado modelo diésel de 194 CV, un auténtico devorador de kilómetros en el que disfrutar durante cualquier época del año

MADRIDActualizado:

La nueva Clase C Cabrio de Mercedes-Benz es atractiva, confortable y con más ímpetu que nunca. Destaca especialmente su línea AMG, que irradia fuerza y deportividad tanto en el nuevo faldón delantero como en el trasero. A esto se suman sus faros Multibeam LED, fascinantes e innovadores. Nuestro modelo de prueba, un C 220 d, monta un motor de cuatro cilindros diésel, perteneciente familia de motores de última generación que incorpora tecnologías innovadoras como la combinación de aluminio en el bloque y pistones de acero; y que está a la venta con un precio desde 55.000 euros.

Este modelo de 194 CV, aunado a una tracción trasera y un cambio automático de 9 velocidades, es capaz de solventar cualquier situación del día a día tanto por ciudad como por carretera, aunque su medio natural son las autopistas. Estamos ante un auténtico devorador de kilómetros en el que su confort, calidad de rodadura y mínimo ruido, te invitan a disfrutar del viaje. Alcanza de 0 a 100 kilómetros por hora en 7,5 segundos y su velocidad máxima llega a los 233 km/h.

Aunque su tamaño no sea nada contenido, su consumo apenas llega a los 6 litros cada 100 kilómetros recorridos (su consumo medio homologa 4,7 l/100 km), al menos durante nuestra prueba que albergó todo tipo de terrenos y situaciones cotidianas.

Con la capota abierta, que se acciona automáticamente mediante un botón situado en la consola entre ambos asientos delanteros, las molestas corrientes de aire son inexistentes. Con las ventanillas subidas apenas circula aire por el interior, sin despeinarte (algo de agradecer, sobre todo, en mujeres) y sin tener que elevar el tono de voz aunque vayas a bastante velocidad, debido a su paravientos automático Aircap. En tan solo 20 segundos, incluso en marcha, dicha capota se recoge y coloca de nuevo hasta una velocidad de 50 kilómetros por hora.

No obstante, y con una capacidad de maletero de 360 litros, se ve reducida a 285 con el techo guardado. Un espacio perfecto para guardar la compra de la semana o una escapada de fin de semana, pero no para demasiado equipaje ni objetos de deporte, por ejemplo.

Eso sí, si algo hay que destacar es que los descapotables son para lucir y disfrutar cada día del año, independientemente de la época en la que nos encontremos. Esto significa que, aunque le frío invernal no invite a salir de casa, el nuevo Clase C Cabrio te empuja a «pasear», y a ser posible, a cielo abierto. Gracias a la calefacción integrada en el reposacabezas Airscarf crea las condiciones ideales.

Llamativo y equipado

Una vez nos adentramos en su interior, sus múltiples elementos de mando, salidas de aire y combinación de colores (una animación en función del equipamiento: «Clásico», «Avanzado» y «Deportivo») llaman la atención. El nuevo volante con botones Touch Control hace posible secuencias de manejo modernas y altamente individuales, al igual que los instrumentos completamente digitales y visualizadores ampliados en algunas versiones de equipamiento, incluyendo la nueva generación de equipos de infoentretenimiento. Eso sí, todo agrupado en un volante más grande de lo normal, quizás algo incómodo para algunos conductores.

Nada más y nada menos que 64 colores componen un ambiente exclusivo. De noche y de día, con cualquier estado de ánimo. La iluminación de ambiente convierte el habitáculo de la nueva Clase C Cabrio en un salón fascinante, que se ofrece como equipo opcional o como componente del control de confort Energizing. Este sistema conecta entre sí la luz de ambiente con dicha paleta de colores, el sonido y la ambientación, y puede aumentar tanto la concentración como el bienestar de los ocupantes con programas del tipo de «Vitalidad» o «Frescor».

Su gran pantalla central es intuitiva y fácil de utilizar. Su manejo táctil otorga cierta facilidad para ajustar casi todas las funciones tan solo con un golpe de «click»: el sistema de navegación, la iluminación de ambiente e incluso conocer el estado de tu viaje (kilómetros, consumo y velocidad media, por ejemplo) o del vehículo en general (estado del aceite, neumáticos o los asistentes a la conducción).

Aunque si hay algo que echamos de menos en este Clase C Cabrio es el sorprendente y funcional «Hey, Mercedes» o «Hola, Mercedes». Con este sistema de inteligencia artificial, ya incorporado en el Clase A y CLA, el conductor puede pedir al vehículo que suba la calefacción, el climatizador, que llame a un contacto de la agenda (debes tener el teléfono móvil conectado), que ponga su emisora favorita o le calcula la ruta al trabajo a un destino concreto.

Rápidos, precisos y atentos: así son los modernos sistemas de asistencia a la conducción de Mercedes-Benz Intelligent Drive, que hacen de la conducción más agradable que nunca. Tanto la puesta en marcha del vehículo tras la parada durante una retención como la amplificación de la fuerza de frenado en función de la situación si se reconoce peligro de colisión o el control de la distancia en autopista hasta una velocidad de 210 km/h: la nueva Clase C Cabrio puede prestar una gran ayuda al conductor. No existe un compañero de viaje más fiable y atento.