Probamos el DS7 Crossback más potente: lujo francés con alta tecnología a bordo

El modelo francés se enfrenta «cara a cara» con las marcas «premium» alemanas

MADRIDActualizado:

Cuando la marca DS se independizó de Citroën su gama estaba compuesta por una gama prácticamente idéntica, pero con más cuero. Desde luego que el concepto de «lujo francés» se ha refinado en sus nuevos productos, entre los que el DS7 Crossback destaca como el primer modelo propio de DS, al que seguirán en breve el nuevo DS 3 Crossback. La firma apuesta por la electrificación, y en breve veremos cómo los nuevos coches de DS llegan en formato híbrido o eléctrico puro. Pero de momento hemos podido probar a fondo la versión más potente de la serie DS7, dotada con un motor de gasolina PureTech de 225 CV, con cambio automático EAT 8. Al mismo tiempo se trata de la versión «tope de gama», con el acabado Grand Chic Opera, por lo que el coche está plagado de detalles de lujo que hacen que sentarse en él como conductor o pasajero sea siempre una experiencia muy agradable.

En el apartado mecánico, este motor de gasolina resulta también muy agradable en todo momento. Es silencioso, carente de vibraciones, y con potencia de sobra como para mover el vehículo con soltura tanto en ciudad como en carreteras comarcales y autopistas. El cambio automático EAT8 no es el más rápido del mercado, pero nos permite realizar adelantamientos rápidos, subir puertos de montaña sin tener que preocuparnos de cambiar de marcha, y recorrer la ciudad sin tener que pisar el embrague. Los consumos no se disparan, y la media homologada de 5,8 llegó en nuestro caso a 6,7 l/100 km, tras realizar gran parte de nuestra prueba en carreteras de montaña, con subidas a varios puertos incluidas. Parte de este consumo tan bueno es responsabilidad del cambio automático, ya que gracias al modo «eco» asociado al «ree wheeling» (regreso del motor al ralentí con descacoplamiento de la caja de cambios cada vez que se levanta el pie del acelerador cuando se circula entre 20 y 130 km/h) optimiza la utilización de las mejores relaciones de cambio.

Si valoramos su diseño, tanto exterior como interior, el DS7 Crossback no es un coche excesivamente llamativo, pero sí elegante. No se quedan mirando a nuestro paso, pero una vez que el coche está aparcado no faltan los curiosos que se acercan a ver su logo, y sobre todo, a mirar a través de las ventanilla para comprobar cómo es su interior.

El diseño y los materiales de calidad dominan en este apartado, con cuero y elementos cromados y botones en forma de diamante dominando el salpicadero y también los diferentes cuadros de diálogo que aparecen en formato digital.

La consola dentral es ancha, pero no por ello el conductor o el pasajero de la plza delantera notan sensación de estrechez o agobio. Más bien al contrario, se viaja arropado pero con espacio suficiente para moverse en el asiento, y con los botones y mandos accesibles y localizables de un solo vistazo. Mención aparte se merecen los botones de los elevalunas eléctricos, al lado de la palanca de cambio de marchas, y que en un primer momento resultan algo compicados de localizar.

Precisamente el salpicadero está dominado por dos enormes pantallas que garantizan una buena visibilidad, facilitando un acceso muy intuitivo a todas las configuraciones que queramos tocar. Mejor dicho, a casi todas, ya que como anécdota destacaría que hasta el día en que devolví el coche a la marca no descubrí que una pequeña rueda diamantada era el mando del volumen de la radio (hasta ese momento lo subía y bajaba a través de los mandos del volante o en la pantalla digital). Hay que reconocer que tampoco me molesté en mirar el manual de instrucciones para encontrar el mencionado botón.

El habitáculo del DS 7 Crossback presenta varios puntos exclusivos, incluyendo un pespunte exclusivo de «point perlé» que adorna el salpicadero y los paneles de las puertas con un efecto similar a una perla. El acabado de madera también es único tanto por sus dimensiones como por la selección de materiales y texturas. En las tapicerías, DS ha recurrido tanto al cuero «pleine fleur» como a la Nappa lisa, así como a una capa de cuero Nappa artesanal. Al maletero se accede de forma muy cómoda, ya que dispone del sistema de apertura automática. Su capacidad de carga es de 55 litros, que pueden llegar a 1.752 abatiendo los asientos.

En el apartado tecnológico, el DS 7 Crossback da protagonismo a la seguridad y al confort con funciones novedosas como el DS Connected Pilot, que abre la vía a la conducción autónoma, o DS Park Pilot, que permite el estacionamiento automático. En cuanto a las prestaciones, destaca la DS Active Scan Suspension, un sistema activo que detecta y anticipa las imperfecciones de la carretera para gestionar continuamente los amortiguadores.

Mención aparte se merece la cámara de visión nocturna. Mediante una cámara infrarroja, situada en la calandra delantera, este sistema es capaz de detectar, cuando las condiciones de visibilidad son malas, peatones, ciclistas y animales sobre la calzada y a una distancia de hasta 100 metros, es decir, mucho más que el alcance de las luces. Estos peatones y obstáculos se visualizan en la pantalla digital de 12''. Y funciona incluso con niebla, aportando un extra de seguridad muy importante.

El equipamiento se completa con multitud de elementos como unas llantas de aleación de 20 pulgadas, pintura metalizada con efecto perlado, faros full led adaptativos, portón trasero de apertura automática, climatizador con mandos independientes en las plazas traseras, asientos traseros con respaldos regulables eléctricamente, techo panorámico, control de crucero adaptativo, asistente de aparcamiento automático, volante multifunción, etc. Este modelo con el acabado tope de gama está disponible en los concesionarios españoles desde 44.900 €, aunque podemos acceder a un Ds7 Crossback de gasolina y 130 CV por unos 31.000 euros.