Opel Mokka X GLP: todo un campeón en consumo y autonomía

El modelo, un SUV de tamaño medio, se convierte en una muy buena alternativa para ciudad y carretera

MADRIDActualizado:

El AutoGas es el carburante alternativo más utilizado en el mundo, CON 26 millones de vehículos circulando en todo el mundo, unos 15 millones en Europa y más de 70.000 en España. Frente a otros combustibles, el AutoGas ofrece ventajas ecológicas, económicas, de autonomía y para el usuario, ya que el precio del AutoGas es aproximadamente un 50% más barato que la gasolina, lo que se traduce en un ahorro de entre hasta un 40%.

Esto, y la posibilidad de circular en las grandes ciudades cuando se activan los protocolos por contaminación, e incluso por áreas restringidas como Madrid Central, ya que los vehículos de GLP tienen la etiqueta ECO de la DGT, hacen que, sumado a un precio competitivo, se hayan convertido en una muy buena alternativa sobre todo al diésel, pero también a los coches de gasolina.

Para comprobarlo hemos probado uno de los vehículos que suma varias de las claves para tener éxito en la actualidad, el Opel Mokka X de GLP. Es un SUV de tamaño medio, el segmento más de moda, tiene un precio bastante «ajustado», rondando los 21.000 euros, capacidad para viajar con cuatro o cinco personas y su equipaje, y además sale de una fábrica española.

Porque es la planta de PSA en Figueruelas (Zaragoza) la que instala en el propio proceso de manufactura el equipo de GLP en el Corsa y en el Mokka X, los dos modelos que fabrica en España, con ingeniería hecha por los ingenieros de Planta, siendo la única factoría en España que produce vehículos AutoGas. La planta de Zaragoza ha superado ya la producción de 100.000 unidades de vehículos AutoGas.

En la práctica, el Mokka X de GLP no se diferencia prácticamente en nada de su hermano de gasolina y diésel, salvo en las emisiones, la economía de uso y la grandísima autonomía. Durante nuestra prueba, más de una semana con puente incluido, llegamos a recorrer más de 1.000 kilómetros, combinando recorridos urbanos con autopista y carretera nacional, con sus correspondientes puertos de montaña, sin tener necesidad de repostar en ningún momento. Es más, cuando devolvimos el vehículo todavía teníamos los tanques de gasolina y de GLP con suficiente combustible como para seguir rodando una semana más. Ninguno de ellos estaba en reserva.

Entrando en las diferencias de nuestro Mokka X de GLP respecto al gasolina, este modelo al igual que todas las versiones GLP de Opel tienen de serie un interruptor Gasolina / GLP como un elemento integrado en el salpicadero. La conducción en modo GLP se indica mediante un LED. Cuando el coche está en modo gasolina el diodo queda apagado, y se enciende cuando estamos circulando con gas.

El estado de llenado del depósito de GLP se indica a través del mismo instrumento que para el estado de llenado de la gasolina. Debido al principio de medición del indicador de combustible, este muestra sólo un valor aproximado, ya que los depósitos de GLP deben llenarse hasta un máximo del 80% de su capacidad total.

Dado que el depósito para GLP va ubicado debajo del suelo del maletero, donde normalmente se guarda la rueda de repuesto, todos estos modelos llevan el kit de reparación de neumáticos. Y finalmente disponemos de dos adaptadores de llenado para realizar el repostaje de combustible AutoGas. En la práctica, apenas hay diferencias a la hora de repostar gas. Conectamos el adaptador correspondiente al boguerel del coche, enganchamos la boca del surtidor, y apretamos hasta el llenado del tanque.

Adicionalmente, el coche sigue contando con el mismo depósito que la versión de gasolina, por lo que si nos quedamos sin gas y no tenemos una «gasinera» cerca, siempre podemos seguir circulando sin miedo a quedarnos sin combustible. Esta posibilidad de funcionar con dos combustibles por separado asegura una autonomía de hasta 1.400 Km combinado con la gasolina, muy por delante tanto de los vehículos híbridos como de los convencionales.

El Mokka X de GLP está disponible con un motor de 1.364 CV que nos entrega unos generosos 140 CV, con un cambio manual de 6 velocidades bastante preciso. Con estas características obtenemos un rodar muy suave y económico en ciudad, y la suficiente potencia como para viajar a plena carga y no quedarnos rezagados en autopista o al encarar un puerto.

Los acabados interiores son muy buenos, destacando especialmente la comodidad que nos ofrecen los asientos delanteros. La consola central se compone de una pantalla táctil en color de 7 y 8 pulgadas, y en ella se integra el sistema multimedia IntelliLink. El número de botones no abruma ni despista, ya que muchas funciones son accesibles a través de la pantalla táctil capacitiva.

Aunque pueda parecer algo mayor, en realidad se trata de un coche de 4,28 metros de largo. Quizás esta longitud penalice algo la capacidad del maletero, que va desde los 356 litros hasta los 1.372 si abatimos los asientos de las plazas posteriores. Algo inferior a su hermano el Crossland X, que arranca desde un volumen de 410 litros. en todo caso, es más que suficiente para el día a día.

Si nos preguntamos por la garantía y durabilidad de un motor de GLP, según la marca el mantenimiento de estos vehículos es más económico debido que la combustión del AutoGas no deja residuos, minimizando las averías y otorgando mayor duración del motor ya que el desgaste es menor. Además, la durabilidad del motor también se incrementa gracias a las válvulas especialmente reforzadas y endurecidas.

En la práctica hemos visto al Mokka X de GLP como un muy buena alternativa para aquellos conductores que estén preocupados por el medio ambiente o directamente estén buscando una etiqueta ECO para su coche, eliminando las preocupaciones por dónde repostar o recargar en el caso de los eléctricos, y con una estética y capacidad que nos permiten su utilización tanto en ciudad como para realizar viajes de larga distancia. Todo un campeón en consumo y autonomía, y además peteneciente al segmento más de moda.