Honda CR-V: nuevo motor gasolina eficiente y mejores aptitudes para el campo

La nueva generación del SUV japonés destaca por su silencio de marcha y capacidad hasta para siete pasajeros

MADRIDActualizado:

Desde la presentación de la primera generación en 1995, el Honda CR-V se ha convertido en el SUV más vendido del mundo, destacando especialmente por su muy buen comportamiento en carretera. El nuevo CR-V mantiene una estética continuista respecto al modelo al que sustituye, aunque no se trata de un «restiling» sino de una nueva generación. En esta ocasión Honda ha decidido prescindir de los motores diésel, brindándonos a cambio dos posibilidades en gasolina con un motor 1.5, disponible con cambio automático o manual, además del modelo híbrido recién llegado al mercado y con el que en breve realizaremos una completa prueba de conducción.

En esta ocasión hemos podido conducir el modelo de gasolina VTEC TURBO de 1,5 litros con cambio manual de seis velocidades y tracción 4X4, una mecánica empleada por primera vez en el último modelo de Honda Civic, que se ha adaptado para equipar un turbocompresor diseñado en exclusiva para el CR-V. Ofrece una excelente combinación de potencia y eficiencia, con un consumo bastante contenido para tratarse de un vehículo de grandes dimensiones y con un peso nada despreciable. Estamos hablando de 4,6 metros de largo y 1.573 kilos, con un consumo medio homologado de 6,6 l/100 km. En la práctica, esta cifra suele subir, en nuestro caso hasta casi 7 litros a los 100 km, pero aún así es un consumo muy aceptable, e incluso algo inferior al modelo con cambio automático que pudimos probar hace algunas semanas, y con el que logramos un consumo de 7,8 l/100 km.

En total disponemos de 173 CV con los que logramos movernos de forma muy suave, con los que no vamos a lograr una aceleración «de infarto», aunque en un vehículo de estas características es algo que tampoco se echa de menos. en todo momento obtenemos una buena respuesta al pisar el acelerador, y podemos lograr tanto en autopista como en carretera unas medias muy buenas. Las emisiones oficiales de CO2 son de 143 g/km, y la aceleración de 0 a 100 km/h se logra en 9,3 segundos, con una velocidad máxima de 211 km/h.

Para contribuir a unos mejores niveles de ahorro de combustible, emisiones y potencia, las válvulas de escape están rellenas de sodio. Desde Honda explican que en el interior de la válvula hay una cámara hueca que contiene sodio, el cual se refrigera mediante el sistema de refrigeración del conducto de escape. Dado que la válvula se refrigera de forma interna, ya no es necesario enriquecer la mezcla de combustible, un requisito común en los motores turboalimentados para ayudar a la refrigeración de la válvula de escape. Gracias a la mezcla resultante, más pobre, se reducen las emisiones, se aumenta el ahorro de combustible y se contribuye a una mayor potencia.

También se ha calibrado el sistema de tracción integral «Real Time AWD con Intelligent Control System para lograr los mínimos consumos posibles. Así, en condiciones de conducción diarias, presta soporte al eje delantero para una conducción suave y eficiente, proporcionando impulso a las ruedas traseras en situaciones particulares como al salir de un stop.

Además de tener un motor de gasolina, más silencioso que el diésel, la reducción de ruido en el nuevo Honda CR-V se logra mediante la incorporación de la cancelación activa del ruido (Active Noise Cancellation, ANC). Este sistema utiliza dos micrófonos instalados en la cabina, que controlan los ruidos del motor, generando en el momento preciso una señal de sonido de una fase inversa para cancelarlos. El sistema entra en funcionamiento cuando el coche está en marcha, independientemente de que el sistema de audio esté encendido o apagado.

Y a todo esto hay que añadir unos acabados de muy buena calidad, con lo último en tecnología y sistemas de asistencia a la conducción. Por primera vez el modelo ofrece la posibilidad de tener siete plazas. Aunque el CR-V es y sigue siendo un coche para carretera y contadas escapadas por pistas rurales, esta nueva generación tiene buenas aptitudes para salir del asfalto. La distancia libre al suelo se ha aumentado hasta los 191 mm en las versiones equipadas con tracción delantera, y hasta 201 mm en las versiones con tracción a las cuatro ruedas, como la que nosotros hemos probado.