Peugeot 508: Traje deportivo para la nueva berlina del león

Este modelo, que acaba de llegar a los concesionarios desde 30.250 euros, lo hace con alternativas de motores en gasolina y diésel

M. TRIGUEROS
MADRIDActualizado:

Peugeot le ha puesto un traje deportivo a su berlina de representación, el 508. Su silueta afilada recuerda a la estética de los coupé e invita a sacar a este modelo el máximo partido en carretera, pero en zonas urbanas y espacios reducidos también da respuesta más que satisfactoria, como hemos podido comprobar con la versión GT Line que hemos probado.

Desde el primer vistazo, una de las características que más llaman la atención en el nuevo Peugeot 508 es su altura - 1,40 m, que es 6 cm más bajo que su antecesor-. Esta cota permite a la berlina de la marca del león obtener un coeficiente aerodinámico de 0,26, lo que facilite optimizar los consumos y, por consiguiente, reducir las emisiones. Su línea estilizada le dan un estilo propio en el que, como en los grandes deportivos, todo está pensado para optimizar la aerodinámica.

Si su reducida superficie acristalada le da un aire afilado, la eliminación de los marcos de las puertas ha permitido rebajar la altura de su carrocería respecto a sus rivales, además de eliminar la interferencia clásica que producen en las corrientes de aire, junto al capó o el montante de las ventanillas, que también han recibido un tratamiento especial.

El capó se ha rebajado al máximo y destaca por su gran tamaño, que se ha conseguido retrasando el montante del parabrisas. Su línea de techo, baja, tensa y fluida se acerca al universo Premium. Su inclinación, sobre todo en la zaga, ha permitido mantener la habitabilidad de este modelo. Precisamente, el diseño de la zona posterior del Peugeot 508 ha llevado a modificar completamente la manera en la que se diseña la estructura del vehículo. Así, las aletas traseras de esta berlina se han moldeado con unas dimensiones propias de automóviles deportivos.

La nueva versión del 508 ofrece una equipación muy completa de ayudas a la conducción. Destaca el sistema de visión nocturna (Night Vision), único en el segmento, cuenta con el Lane Position Assist (LPA), que mantiene la posición del vehículo en la vía de circulación, en primicia en la gama Peugeot o el freno automático de emergencia de última generación, que detecta peatones y ciclistas, tanto de día como de noche, a velocidades de hasta 140 Km/h. En circulación urbana, el conductor cuenta con asistencia en algunas maniobras, como el Visiopark 2 (visión 360º) o la última generación de Full Park Assist con función perimétrica Flankguard. En estos casos, el sistema gestiona automáticamente la dirección, el acelerador y el freno para entrar y salir de la plaza de aparcamiento.

El Peugeot 508, que acaba de llegar a los concesionarios desde 30.250 euros, lo hace con alternativas de motores en gasolina y diésel. El que hemos probado es el de 160 CV del BlueHDi 130 (el modelo que más potente es el de gasolina PureTech de 225 CV) asociado a la caja automática de 8 velocidades EAT8.

Al volante del 508, en autovías y autopistas demuestra lo mejor de sí mismo. Su línea aerodinámica es una garantía para que los golpes de vientos laterales apenas se noten, lo que se traduce en un avance suave sobre el asfalto. En vías comarcales y en carreteras de montaña, el bajo centro de gravedad facilita el agarre en las reviradas curvas, lo que transmite mucha seguridad al conductor, una sensación que es mayor al avanzar sobre asfalto mojado, como ha ocurrido durante la prueba.

Asimismo, el nuevo Peugeot 508 estrena la tercera generación del puesto de conducción i-Cockpit, diseñado para facilitar el acceso del conductor a todos los elementos de control del coche, además de permitir el control del ambiente del habitáculo interior (luz de ambiente, ambientador o climatizador), también actúa en las prestaciones dinámicas del vehículo por medio del selector de modo de conducción (ECO/Sport/Confort/Normal).