Opel Combo: la alternativa racional para familias y profesionales

La quinta generación del modelo tendrá una versión eléctrica que se fabricará en Vigo

VigoActualizado:

El grupo PSA, en el que recientemente se ha integrado Opel, ha mostrado con su familia de vehículos Combo, Berlingo y Rifter, su apuesta por la compra racional. Se trata de vehículos que en su nombre llevan implícito su uso comercial, pero que en esta nueva generación se han convertido en un ejemplo de compra racional para quien quiera disponer de un coche espacioso, cómodo, ajustado de precio, y que al mismo tiempo puede dar servicio como vehículo comercial.

Así lo hemos podido comprobar en Vigo y sus alrededores durante la prueba que hemos realizado con el Opel Combo. El modelo llega a su quinta generación con un nuevo hito en su historia, ya que por primera vez pasa a fabricarse en la planta de PSA en Vigo. El modelo pretende superar el concepto de vehículo comercial y hacerse un hueco entre los SUV y los monovolumen, con su versión para pasajeros o Life, sin abandonar la vertiente destinada al uso profesional, denominada Cargo.

En esta ocasión hemos podido probar la versión diésel de 100 CV con acabado básico (no equipaba por ejemplo, el navegador GPS). El modelo contaba con un equipamiento suficiente para un conductor medio, que necesita un coche con el que desplazarse a diario, llevar a su familia y disponer de un gran espacio de carga. Lo que hace no muchos años hizo popular a los monovolumen, que ahora han sucumbido ante la moda de los SUV.

En el Combo Life con acabado Expression tenemos todo lo que podemos necesitar, con unos plásticos duros pero bien ajustados, un motor que es válido para circular a velocidades legales, que no nos dejará «tirados» si necesitamos realizar un adelantamiento, y en el que cada uno de los pasajeros dispone de una plaza individual, porque en las plazas posteriores no disponemos de la tradicional banqueta corrida, sino de tres plazas. Esto nos permite, por ejemplo, no perder espacio si necesitamos colocar una sillita infantil, ya que en las banquetas tradicionales estos sistemas suelen ocupar más de una plaza, y por lo tanto limitan mucho la capacidad de llevar a tres personas.

El desarrollo del Opel Combo, paralelo al de Citroën Berlingo y Peugeot Rifter, con las que comparte línea de montaje, se ha enfocado en la versión para hasta siete pasajeros o Life. De ella se adaptó posteriormente la versión comercial. Además, emplea la base del SUV Grandland X, lo que en la práctica convierte a lo que hasta ahora era una furgoneta, en la que podían viajar personas, en un turismo de gran capacidad.

El habitáculo, más amplio que el de cualquier todocamino, ofrece, como comentábamos anteriormente, la posibilidad de anclar hasta tres sillitas en la segunda fila de asientos, y un fácil acceso a través de dos puertas laterales correderas.

Además, el espacio se incrementa aún más en la versión Larga de carrocería, en la que la batalla crece 30 centímetros, hasta los 4,75 metros. La versión de carga permite transportar hasta 1.000 kilogramos, así como portar dos euro pallets. Como innovación ene este segmento, incluye un sistema de alerta de exceso de carga.

La versión Life también puede presumir de una capacidad de carga difícil de igualar para un turismo, de entre 597 y 850 litros en función de la batalla.

Opel refuerza su apuesta con la incorporación de hasta 19 sistemas de asistencia. El catálogo incluye desde asistente de viento lateral hasta un Head-up display, así como frenada autónoma de emergencia o asistente de cambio involuntario de carril. También incorpora reconocimiento de señales de tráfico así como frenado autónomo de emergencia, además de alerta de colisión frontal.

En el apartado de infoentretenimiento, puede incorporar una pantalla de hasta ocho pulgadas, y el sistema es compatible con Android Auto y Car Play.

La oferta mecánica se compone de un propulsor 1.5 turbodiésel de 75, 100 y 130CV, y un 1.2 puretech turbo gasolina. La versión más potente puede incorporar además un cambio automático de 8 velocidades con levas en el volante. La versión de carga o Cargo cuenta con un 1.6 turbodiésel de 75 o 100CV. Además, de las mismas instalaciones de Vigo donde se fabrican estas versiones de combustión saldrá desde finales de año una versión eléctrica del modelo.

El vehículo ya está disponible para pedidos en los concesionarios españoles, con un precio de partida (con descuentos) de 14.400 euros para la versión Cargo, y de 14.900 euros para la versión Life.