Nuevo Mazda CX-30: elegante, espacioso y con un placer de conducción natural y estimulante

Este modelo llegará en el mes de septiembre con dos motorizaciones disponibles: diésel de 116 CV y gasolina de 122 CV

FrankfurtActualizado:

El nuevo Mazda CX-30 representa el desarrollo más reciente del revolucionario diseño Kodo de Mazda. Ahora busca una mayor exclusividad a través de la elegancia y la pureza de una estética minimalista donde se aprecia a simple vista que menos es más. La parte frontal cuenta con una personalidad tan refinada como atrevida. La parrilla en forma de ala característica de Mazda se afila y profundiza y, junto con los contornos sólidos y tridimensionales del parachoques delantero, produce una composición que sugiere movimiento hacia adelante.

Por su parte, los pasos de rueda traseros sobresalen notablemente de la parte trasera del habitáculo, que se va estrechando a medida que se acerca al techo. Y el portón trasero sigue la misma lógica, con una forma de arco que se estrecha gradualmente. La combinación de estos elementos otorga a la zaga una forma poderosa y sensual, con la planta ancha y dinámica de un deportivo.

Pero si hay algo que de verdad impresiona en este modelo, que llegará al mercado español el próximo mes de septiembre, es el interior. Centrado en el ser humano, es un espacio abierto y despejado para los pasajeros, con un puesto de conducción acogedor y de gran calidad. Los asientos, con una ergonomía superior, permiten que el conductor disfrute de una agradable sensación de conexión en un entorno relajado y confortable. Se ha trabajado para que el cuerpo se asiente perfectamente para circular sin apenas movimiento y con un amplio cambio de visión.

Cuenta con una pantalla Head Up Display, muy cómoda para no apartar la vista de la carretera. Así, también los relojes y la pantalla central, de 8,8 pulgadas, se han diseñado con el fin de presentar la información de manera más clara y sencilla. Se maneja fácilmente con el mando HMI y dispone de un nuevo sistema de guiado intuitivo que, además, es de muy fácil acceso.

A pesar de sus dimensiones exteriores compactas, el nuevo Mazda CX-30 ofrece a todos sus ocupantes un habitáculo en el que pueden viajar relajadamente, rodeados de confort, incluso durante trayectos largos. El maletero, de 430 litros, es muy espacioso y ofrece una gran capacidad de carga; y, por su comodidad y funcionalidad, se adapta a las necesidades de cualquier estilo de vida. La altura del suelo de carga es de tan solo 731 mm; ideal para meter o sacar con facilidad bultos pesados o voluminosos.

Cabe destacar que se han incorporado nuevas tecnologías integradas de manera exquisita en materiales de excepcional calidad y con ajustes y acabados sumamente cuidados, como es el caso del equipo de sonido de ocho altavoces Mazda Harmonic Acoustics o del equipo premium Bose de doce altavoces. El objetivo no es otro que crear un ambiente interior con una calidad y refinamiento sobresalientes.

Motorizaciones eficientes y elásticas

Entre sus motorizaciones, destacan los propulsores Skyactiv de gasolina y diésel más avanzados, además del revolucionario sistema de encendido por compresión controlado por chispa (SPCCI), un concepto de combustión que combina la elasticidad de un motor de gasolina con la respuesta de un diésel. Aunque éste último llegará el próximo mes de octubre.

La gama de motores del Mazda CX-30 ofrece altas prestaciones, consumos ajustados y bajo nivel de emisiones. Está formada por los motores diésel Skyactiv-D de 116 CV y 270 Nm y gasolina Skyactiv-G de 122 CV y 213 Nm. Durante nuestra prueba tanto en carreteras de autovía y secundarias de Frankfurt, hemos podido conocer cómo funcionan. La versión diésel, equipada con una transmisión automática, ofrece un dinamismo y confort de marcha adecuado para el día a día, sobre todo, gracias a su ajustado consumo. Pero si lo que de verdad quieres es precisión, estabilidad y una potencia muy lineal, la versión gasolina asociada a una transmisión automática, será tu modelo. Es más, el cambio automático es más preciso en respuesta.

El modelo de gasolina incluye también el sistema Mazda M Hybrid. Esta tecnología de hibridación ligera contribuye a reducir el consumo de combustible, recuperando la energía durante las deceleraciones a través de un motor eléctrico que asiste al motor principal. Un generador reversible integrado (ISG), accionado por una correa, convierte esta energía cinética en electricidad y la almacena en una batería de ion litio de 24 V. Este sistema utiliza un convertidor CC/CC para reducir la tensión hasta el valor necesario y suministrarla a los componentes eléctricos del coche.

Asimismo, el motor de gasolina Skyactiv-X, que llegará antes de final de año, incorpora la revolucionaria tecnología de encendido por compresión controlado por chispa (SPCCI) de Mazda. Esta solución, única en el mundo y primera en ser aplicada en un vehículo de producción en serie, ofrece la respuesta inicial enérgica y la entrega de par que caracterizan a los motores diésel, pero también atributos de los gasolina, como la respuesta lineal a las acciones rápidas del conductor o la capacidad para llegar con suavidad hasta la parte alta del cuentarrevoluciones.

Cuando se asocia con el Mazda M Hybrid, el sistema híbrido ligero de la marca, compacto y altamente eficiente, el Skyactiv-X ofrece niveles inéditos de placer de conducción y respeto al medio ambiente.

Tecnología inteligente

Este nuevo SUV compacto monta también las últimas innovaciones de la tecnología Skyactiv-Vehicle Architecture de nueva generación. No solo explota la capacidad inherente del cuerpo humano para mantener el equilibrio con el fin de mejorar el confort a bordo; también se ha reducido —y controlado— la rumorosidad, hasta alcanzar un exclusivo «silencio de calidad» en el habitáculo.

Dispone también de tecnologías inteligentes, como un sistema de tracción integral i-ACTIV AWD más evolucionado que se coordina a la perfección con el G-Vectoring Control (GVC) para controlar la distribución de par entre las ruedas delanteras y traseras.

Por último, el amplio equipamiento de seguridad activa i-Activsense del Mazda CX-30 incluye el Detector de fatiga con cámara, que aporta una mayor capacidad para garantizar la seguridad y el disfrute de todos los ocupantes durante la conducción. Al igual que se han incorporado avances en tecnologías de frenado automático que refuerzan la capacidad de detección omnidireccional, muy valorada por Mazda.