Gobierno y Podemos destinarán el 30% del impuesto al diésel a impulsar el coche eléctrico

El Acuerdo de Presupuestos rubricado este jueves contempla un plan de ayudas «estable e ininterrumpido» para este tipo de vehículos hasta 2020. El tributo al diésel supondrá encarecer en 2,2 euros el llenado de un depósito medio

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El acuerdo presupuestario entre el Gobierno y Podemos, rubricado este jueves, también contempla un capítulo de ayudas a la movilidad alternativa, aunque a cambio de un alza impositiva al diésel.

En su apartado 10.7, dedicado al impulso de las energías renovables y a la movilidad eléctrica «por un futuro descarbonizado», el Ejecutivo y la formación de Pablo Iglesias acuerdan poner en marcha un plan de ayudas económicas para el vehículo eléctrico, que será, a diferencia de las ayudas aprobadas hasta ahora -como el Movalt o el VEA-, «estable e ininterrumpido hasta el año 2020».

El objetivo es evitar el principal problema que arrastraban las ayudas aprobadas hasta ahora, que eran intermitentes y limitadas, por lo que tenían un impacto escaso. «Se evitará así que las ventas se concentren en momentos determinados y/o queden paralizadas hasta la aprobación de nuevas ayudas», abunda el texto.

Para financiarlas, el acuerdo contempla destinar «al menos el 30% de la mayor recaudación del impuesto del combustible de los vehículos diésel producida por el cambio normativo para dichas actuaciones».

Ni el Ejecutivo ni Podemos han querido cuantificar lo que se recaudará con el nuevo tributo al diésel, que prevé equiparar el gravamen al del litro de gasolina. «O bien se contemplará en la Ley de Cambio Climático, ya que el afán no es recaudatorio sino proteger el medio ambiente y la salud de las personas, o cuando se tramite la Ley de Presupuestos», ha explicado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa posterior al consejo de Ministros.

No obstante, el pasado mes de julio, Gestha, el sindicato de técnicos del ministerio de Hacienda, cuantificó la recaudación total para Hacienda, que rondaría los 600 millones de euros. Además, la propia Monteroadelantó en septiembre que supondrá un coste de 3,3 euros al mes para el consumidor medio, aquel que realiza unos 15.000 kilómetros al año.

Ello implicará que la aportación por este tributo estará en torno a 38 euros cada mil litros, con un alza de 2,2 euros por depósito, quedando excluidos profesionales que utilizan el transporte como medio de trabajo, entre ellos transportistas y taxistas.

Gestor de carga

La semana pasada el Ejecutivo ya aprobó la eliminación de la figura del gestor de carga, que obliga a aquel que quiera vender electricidad a darse de alta como tal, lo que complica la proliferación de puntos de recarga. Una medida que fue valorada por la industria como un importante empuje para la instalación de puntos de recarga.

La eliminación de esta figura, junto con el replanteamiento de los planes de ayuda, hasta ahora ineficientes, irregulares y muy espaciados en el tiempo, eran las dos principales quejas del sector, que los veían como los principales lastres para el despegue de este tipo de vehículos en nuestro país.