PRESIDENTE DE VOLKSWAGEN GROUP ESPAÑA

Francisco Pérez Botello: «Frente a la guerra al diésel hace falta más ciencia y menos cienciología»

La compañía logra su nivel de ventas más alto desde 2007 y registra su quinto ejercicio consecutivo de crecimiento en el año de su 25 aniversario

MADRIDActualizado:

En un año no exento de dificultades, con la entrada de la nueva normativa de emisiones WLTP, y con la sombra de la «guerra al diésel» planeando sobre el sector, 2018 se ha cerrado para el Grupo Volkswagen en España de manera muy positiva, según ha reconocido su presidente en el «V Foro económico» celebrado este jueves en Madrid. Francisco Pérez Botello mostró, en un encuentro con periodistas, su esperanza en que España mantenga su posición de liderazgo en el sector de la automoción, que el la actualidad supone el 10% del PIB, y del que dijo que «si no lo tuviéramos estaríamos deseando tenerlo».

Volkswagen Group España Distribución (Volkswagen, Audi, Škoda y Volkswagen Vehículos Comerciales) registró su quinto año consecutivo en crecimiento, con todas las marcas creciendo, con Seat en la primera posición de ventas en España, seguida por Volkswagen, y con Skoda batiendo su récord absoluto. En total más de 206.000 matriculaciones para el Grupo VW, creciendo un 11% respecto a 2017.

Las previsiones para 2019 también son optimistas, aunque las incógnitas acerca de la evolución del mercado y, sobre todo, de la transición hacia la movilidad con «cero emisiones» hace casi imposible llegar a cifras similares a las del ejercicio que se acaba de cerrar.

Francisco Pérez Botello considera que la transición hacia vehículos cada vez más ecológicos, entre ellos los eléctricos, se tiene que hacer de forma ordenada, «dando tiempo a que las tecnologías maduren, por lo que hace falta mucho más ciencia y mucho menos de cienciología». En este sentido, el directivo criticó el veto al diésel decretado por la comunidad de Baleares, donde «el 50% de la electricidad se genera con plantas de carbón. Prohibir en estas circunstancias el diésel, ¿es ciencia o cienciología», se pregunta. Este mismo criterio es aplicable a la intención del Gobierno español de prohibir la venta de vehículos de combustión en 2040. En este sentido aboga por la puesta en marcha de un plan estructural del automóvil en España, acordado entre sector y Gobierno que favorezca la transformación de la industria y que permita a España seguir liderando la producción europea.

En la actualidad, según el presidente de Volkswagen España, en Madrid circulan unos 400.000 coches de más de 17 años. «Si estos coches fuesen diésel modernos, calculamos que la reducción de emisiones contaminantes equivaldría a reducir a la mitad el parque automovilístico». Con este ejemplo el directivo defiende que para España es importante mantener la importancia actual de la industria de la automoción «aunque sea mediante la producción de vehículos de combustión».

Asegura que lo importante es que «nuestras fábricas sigan vivas y sean competitivas». Segun Botello, los principales fabricantes ya están poniendo en marcha las primeras fases de electrificación en sus matrices. «Nosotros ya tenemos varias plantas en Alemania, donde se están emprendiendo las primeras oleadas de esta transición. Lo están haciendo todos los fabricantes, ya que los primeros lugares en los que inician estos procesos es donde están sus centrales. Por eso es importante que las fábricas españolas estén preparadas, porque solo partiendo de un puesto de salida competitivo es cómo se podrán subir al carro de la electrificación cuando llegue la segunda oleada».

Para Pérez Botello resulta difícil hablar de plazos, ya que el proceso de transición puede tardar muchos años, y además es dificil predecir cual va a ser la tecnología dominante. En cualquier caso «va a ser una tecnología de cero emisiones o de emisiones muy bajas, entre la cual no se descartan en absoluto los motores de combustión». Asegura que las marcas siguen investigando y desarrollando motores de gasolina y diésel cada vez más eficientes, por que el Europa «no se habla de vetos a combustibles sino de reducir las emisiones sea cual sea la tecnología empleada». Y en la actualidad «los motores diésel emiten niveles similares de NOx, consumen menos, y sus niveles de CO2 son inferiores a los de un gasolina de similares características».

Lo más probable, asegura, es que las plantas de fabricación es Españolas inicien por lo tanto el proceso de transición mediante vehículos híbridos, evolucionando hacia híbridos enchufables, y finalmente hacia vehículos eléctricos.

Francisco Pérez Botello, ha asegurado que la planta del grupo en Landaben (Navarra) afrontará 2019 de una manera «más estable que en 2018», después de la escasez de motores generada por la entrada en vigor del ciclo de homologación WLTP. Esta planta tuvo que parar varios días el año pasado, a causa de la escasez de motores homologados con el nuevo sistema, ya que «los organismos de homologación estaban saturados ante el aluvión de petición por parte de los diferentes fabricantes de automóviles».