La caída en las matriculaciones hunde la rentabilidad de los concesionarios a mínimos de un lustro

Se sitúa en el 0,74% de la facturación, sin que el incremento en el área de posventa compense la caída de las ventas de vehículo nuevo

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La caída en las matriculaciones registrada en los últimos meses está teniendo un impacto directo sobre la cuenta de resultados de los concesionarios. El sector cerró el primer trimestre del año con una rentabilidad del 0,74% sobre la facturación, inferior al 1,02% registrado en el mismo período del año pasado. Supone el peor registro de los últimos cinco años, según datos de la consultora Snap-On para la patronal Ganvam, a los que ha tenido acceso ABC.

Las cifras muestran que la caída en la facturación por la venta de vehículos nuevos, el departamento con más peso, no ha sido compensada por las actividades de posventa. Además, el alza del 3,1% por la venta de recambios y la actividad en taller se situó ligeramente por debajo a las estimaciones realizadas a inicios de año.

Hasta junio, las ventas de vehículos nuevos encadenaban tres trimestres consecutivos de caídas, con fuertes descensos en el canal de particulares. Entre enero y marzo, el último período comparable, se matricularon 327.341 vehículos nuevos, un 4,3% menos, con un retroceso mayor en el canal de particulares (-6%) debido, según apuntan desde el sector, a la incertidumbre de los consumidores y a la falta de un plan por parte del gobierno para dinamizar el mercado y fomentar la renovación del parque. Los vehículos más afectados fueron los diésel, cuya «importante» caída «no han sido compensadas por el aumento de motorizaciones gasolina, eléctricas o de gas», apuntan desde Snap-On.

Una consecuencia secundaria es el aumento del peso de la venta de vehículos de ocasión, considerados un valor refugio en tiempos de falta de certidumbre, por parte de los concesionarios. Esto, no obstante, no es suficiente para mantener la contribución del resultado de ventas sobre el total de la facturación, que cae tres puntos porcentuales, hasta suponer el 49% -mínimo desde finales de 2014-; frente al 13% por actividades de talles (+1 punto porcentual) y el 38% que supuso la venta de recambios (+2 puntos porcentuales).

«Si unimos la notable reducción del beneficio bruto al leve incremento de la facturación, del 1,3%, los concesionarios han visto reducido de forma importante sus resultados en valor absoluto», explica Snap-On en un informe. La consultora constata también un alza de los gastos, «especialmente los relacionados con estructura de personal».

Por marcas, las diferencias llegan a ser notables, especialmente en el caso de aquellas que no se habían preparado lo suficiente para la llegada del nuevo ciclo de medición de emisiones y consumos WLTP. «Se aprecia una evolución muy poco homogénea: algunas presentan crecimientos no solo por encima del mercado, sino de los datos del año pasado, y otras reducciones muy importantes muy por debajo de la media, derivados de la falta de producto o de motores», dice Snap-On. Este factor, unido a la apuesta de algunas marcas por el área de posventa, mediante programas de mejora en la actividad de mecánica o en carrocería, causa una dispersión «que se refleja en las rentabilidades de la red de diferentes fabricantes, entre las que existen grandes diferencias».

Por departamentos, la facturación del departamento de ventas se ha reducido un 0,2%, aunque se detecta un aumento del precio medio por vehículo, especialmente en el mercado de ocasión. El margen bruto, por su parte, se mantiene estable, en el 7,8%, si bien los gastos aumentaron un 7,1%, especialmente los relacionados con la partida de personal, publicidad y marketing. Todo ello hace que la rentabilidad de esta partida se contrajera del 3,2 al 3%. En el área de posventa, además del aumento del 3,1% antes mencionado, el margen bruto mejora en 0,7 puntos porcentuales, hasta el 34,2%. No obstante, los gastos también se incrementaron, un 7,8%, hasta suponer el 18,5% de la facturación.

Impacto sobre el empleo

Con estas cifras, el sector, que facturó 46.240 millones de euros en 2018, avisa del riesgo de un proceso de ajuste laboral. Los concesionarios emplean de forma directa a unas 162.000 personas, el 90% con contratos indefinidos. Recientemente, Gerardo Pérez, presidente de la federación de concesionarios Faconauto, augura la pérdida de entre 3.000 y 5.000 empleos durante este año si continúa la evolución negativa del sector. Una contracción que, por ahora, está siendo mayor de lo esperado, según detalló a EP, y que a juicio de Snap-On no tiene visos de mejora.

Además de la coyuntura negativa, el sector teme una eclosión de la venta de vehículos a través de internet, lo que según la consultora KPMG podría borrar del mapa a entre el 30 y el 50% de los puntos de venta hasta 2025. Otra amenaza añadida es el despegue del vehículo eléctrico, que disminuirá la facturación del área de posventa al incorporar, de media, 25 piezas y elementos de desgaste menos que un coche de combustión equivalente.