Agustín Martín (Toyota): «En 2030 el 40% del negocio ya no será fabricar coches»

El presidente la marca en España considera que no tiene sentido «cambiar el monopolio del petróleo por el de las baterías eléctricas»

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En un momento de incertidumbre para el consumidor, en el que nadie sabe qué coche comprar, las marcas tratan de redefinirse, forzadas también por las nuevas legislaciones. En 2040, España prohibirá la venta de vehículos que emitan CO2 y su circulación a partir de 2050, por lo que el sector se ve obligado a evolucionar en las próximas décadas.

«El negocio dejará de ser solo la fabricación y si no lo tenemos en cuenta solo obtendremos el 60% del beneficio que podríamos conseguir», afirmó Agustín Martín, presidente de Toyota España en un encuentro con la prensa en el que puso como ejemplo a empresas como Nokia o Kodak, que no se renovaron y terminaron en la quiebra. El sector deberá centrarse en la movilidad y la conectividad si pretende abarcar la totalidad del mercado y entrar en contacto con empresas de análisis de datos e infraestructuras para posibilitar también la llegada del coche autónomo.

Otro reto del sector a medio plazo es el cambio climático, una vez se ha considerado al coche como «un problema y no parte de la solución». Martín cree que el Gobierno debería convencer al usuario en vez de coartarlo con prohibiciones, que deben ser solo «el último resorte». «El regulador debería pensar en lo que quiere el consumidor pero la realidad es otra», indicó.

Martín lamenta que el Gobierno lance una idea y después piense en cómo llevarla a cabo, como ha ocurrido con la prohibición de los motores de combustión. Considera que no tiene sentido cambiar el «monopolio» del petróleo por el de las baterías eléctricas, ni el de los países de Oriente Medio por el de Bolivia o Namibia. Por ello, España debería plantearse una buena estrategia a nivel energético y aprovecharla. «No tiene sentido que Alemania produzca más energía solar que nosotros», aseguró.

Alianza con PSA

La industria debe acostumbrarse también a que ha dejado de ser quien lleva el mando del negocio. Los reguladores y los ecologistas han tomado más partido, al igual que han entrado en juego otros competidores, como los coches compartidos. «Ahora hay que hacer algo diferente, incluso transgresor», valoró.

Hace unos días, Toyota anunció un acuerdo con PSA para producir en la planta de Vigo una nueva furgoneta compacta, una «fantástica» noticia que supone para Toyota entrar en un mercado en el que no estaba presente y que supone cerca de 130.000 unidades al año. Además, tiene un añadido extra el hecho de que se haga en España «por orgullo patrio y por hacer que el país comparta nuestro éxito», explicó.