Las c0nductoras embarazadas deben adaptar ciertas precauciones
Las c0nductoras embarazadas deben adaptar ciertas precauciones

Conductoras embarazadas, hábitos y riesgos

Se estima que hasta 38 mujeres embarazadas y fetos murieron como consecuencia de un accidente de tráfico en España en 2013. Además, el 23% de las embarazadas afrontan con temor y limitaciones la movilidad durante el embarazo y un 66% de ellas les quisieran recibir información contrastada sobre movilidad y gestación

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El RACC ha analizado los cambios en el patrón de movilidad durante el embarazo y ha estimado la siniestralidad entre las mujeres gestantes y sus fetos, para delimitar y cuantificar este problema de seguridad vial.

Para ello ha contado con la colaboración del Catsalut (Emergències Mèdiques) y la Fundación Faros de Sant Joan de Deu. También ha realizado una encuesta que pone de manifiesto que un 88% de las mujeres en este estado considera importante su movilidad durante, en contraste con el 40% percibe que la sociedad no valora suficientemente estos. A su vez, más del 90% no usa o abandona los vehículos de dos ruedas (moto y bicicleta)

En todo caso, es un hecho que las embarazadas cambian su forma de moverse y admiten preferir andar o ser llevadas en coche antes que usar el transporte público o conducir.

Aumentan las pasajeras

También constata que a medida que avanza la gestación disminuye a la mitad la proporción de mujeres que conduce, mientras que el porcentaje de pasajeras se triplica.

El cinturón de seguridad sigue siendo un elemento fundamental de seguridad vial (99% uso) y un 46% utiliza adaptadores para abrochárselo. Sobre estos, un 42% admite conoceerlo aunque no los usa, y un 12% directamene no los conoce.

Los hábitos que más se acentúan durante la conducción, junto al uso del cinturón, son circular a menor velocidad y dejar mayor distancia de seguridad.

Por otra parte, las embarazadas valoran que su movilidad sería más cómoda y segura facilitando aparcamientos más anchos y transportes públicos más cómodos, facilitando el buen estado de las aceras y de las vías públicas en general.

En 2013, la tasa de riesgo de resultar víctima de un accidente de tráfico para una mujer embarazada se situó en 304,6 casos por cada 100.000 embarazadas. La mayor parte de las víctimas sufrieron heridas leves: 290,4 por cada 100.000. Las heridas graves fueron 12,8 y los fallecimientos, 1,4. Pese a la reducción sostenida de la siniestralidad en carretera, se estima que hasta 38 mujeres embarazadas y fetos murieron como consecuencia de un accidente de tráfico ese año.