Una de las matrículas personalizadas que se pueden ver en Estados Unidos
Una de las matrículas personalizadas que se pueden ver en Estados Unidos - abc.es

¿Es posible elegir la matrícula de nuestro coche?

Desde el año 2.000 en España tenemos el modelo de placa europeo, con cuatro números y tres letras, y con la bandera europea en un lateral

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Desde el 18 de septiembre del 2000 en España disponemos del sistema de matriculación llamado «Europeo», sin ningún tipo de distinción provincial y con la letra E de España sobre la bandera de la unión europea.

Se trata de un sistema que combina series de 4 números y 3 letras. Hasta entonces, las matrículas comenzaban con su inicial provincial (por ejemplo, M de Madrid), seguidas de cuatro números y dos letras, que se combinaban siguiendo el orden alfabético. Anteriormente, ya que el sistema de matriculación tenía más de 100 años de existencia, se limitaba a la inicial provincial seguida de seis o cinco cifras, según el número de habitantes de cada una de las provincias.

Las razones oficiales dadas en su día para la implantación de este sistema eran, entre otras, la de contribuir a «la sensibilización ciudadana a favor de la integración europea». También se respondía a un deseo de hacer desaparecer los distintivos provinciales y con ello, en teoría, facilitar la compra-venta de vehículos de segunda mano entre diferentes provincias. Además con este sistema, el actual, los vehículos que viajasen por cualquier país de la Unión Europea dejaban de tener que colocar la pegatina ovalada con la letra «E» sobre el fondo blanco. En definitiva, este modelo de placa de matrícula es mayoritario en los estados miembros de la Unión.

El tamaño de las placas, de 52 x 11 cm, es dos centímetros más largo que el modelo anterior, y como decíamos, se trata de una combinación de cuatro números (de 0000 a 9999) y tres letras: comienza por «BBB» y termina en «ZZZ» y excluye las vocales (para evitar combinaciones malsonantes y acrósticos significativos) y la LL, CH , incompatibles con el diseño de la placa, y la Ñ y Q, por confundirse con la N y O y el número 0.

Las letras utilizadas, por tanto, son «B, C, D, F, G, H, J, K, L, M, N, P, R, S, T, V, W, X, Y y Z», en orden alfabético. Se utilizan todos los números, formando 10.000 combinaciones de números de cuatro cifras. Para los números menores de 1000, se emplean los ceros a la izquierda.

Este sistema permite un total de 80.000.000 matriculaciones, por lo que podrían pasar hasta 40 años sin que se acabasen la posibilidad de hacer nuevas combinaciones, sin repetirse.

Cada Jefatura Provincial de Tráfico solicita un cupo de matrículas para cubrir sus necesidades en un periodo de tiempo corto, que varía entre varios días o una semana. Cuando éstas se agotan solicita el siguiente cupo. Entre petición y petición es muy probable que otras Jefaturas Provinciales hayan solicitado sus cupos, por lo que cada provincia dispondrá al mes de varios cupos, que no necesariamente serán correlativos entre sí.

Por lo tanto, la posibilidad de elegir la combinación de números o letras de la matrícula de nuestro coche es muy limitada. Tan solo en algunas ocasiones, cuando vamos a un concesionario que ya haya matriculado varios coches(los llamados kilómetro cero), tendremos la posibilidad de elegir entre un número u otro.

Aunque en algunos países es posible tener una matrícula personalizada, en España no están permitidas.

En el Reino Unido está permitida la compra-venta de números de matrícula. Por ejemplo, el futbolista David Beckam, que tenía la matrícula «P10 DRB» en un BMW M3 de su propiedad, en homenaje al número de la camiseta que llevaba en el Manchester United antes de que Cantoná se fuera y pasara a llevar el 7.

En Estados Unidos los conductores y propietarios de vehículos pueden elegir el diseño y el dibujo que prefieran para su matrícula. Hay variaciones según estados y en alguno, como Florida, incluso convocan una votación popular para elegir la nueva placa entre varios diseños propuestos.

En China son conocidas las subastas de matrículas de coches, sobre todo en Hong Kong, donde se llegaron a pagar hasta 370.000 dólares por una placa de matrícula con el nombre de los Beatles. Es común encontrarse coches con combinaciones tan curiosas como «Batman» o «Starwars» circulando por sus calles.