Para ahorrar en el seguro una buena opción es cotejar precios por Internet a través de buscadores especializados.
Para ahorrar en el seguro una buena opción es cotejar precios por Internet a través de buscadores especializados.

El seguro puede variar más de 1.000 euros según la compañía

No existe una compañía que pueda considerarse la más económica o más cara, sino que varían para un determinado perfil de conductor y vehículo, sobre todo cuando no están especializadas

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Ahorrar ha dejado de ser una opción para la mayoría de españoles y se ha convertido en una obligación por la adversa situación económica que atraviesan muchas economías familiares. Consecuencia de estos tiempos de estrechez y de la búsqueda de ahorro, las aseguradoras ajustan márgenes y buscan a conductores a los que les hacer una oferta especial en el seguro de coche.

Para determinar el impacto de estos ajustes, Acierto.com ha realizado un estudio en el que analiza las tarifas de las aseguradoras para usuarios que compararon su seguro de coche en enero.

Por tipo de póliza, los precios más reducidos encontrados en el comparador fueron de 100,25 euros para un terceros en el caso de un hombre de 34 años de Cáceres que conduce un Citroën Berlingo y de 190,57 euros para un todo riesgo de un hombre de 48 años de Salamanca que conduce un Citroën C4.

Calculando la diferencia media entre la oferta más económica y la más cara de cada comparativa, los usuarios pudieron ahorrar hasta 400 euros en su seguro a terceros, 490 euros en su póliza a terceros ampliada (con incendio, robo y rotura de lunas), 925 euros en seguros a todo riesgo con franquicia y hasta 1.050 euros en todo riesgo sin franquicia. En el caso más extremo, la mayor posibilidad de ahorro la encontró un joven de 26 años de Barcelona, que conduce un Audi A4 y cuya oferta más barata a todo riesgo fue de 790,35 euros, mientras que la más costosa alcanzó los 5.808,07 euros, un ahorro de hasta 5.017,72 euros.

Menor cobertura

«Esta diferencia de precios puede estar ligada a menores coberturas, pero también a diferentes estrategias de aseguradoras que confían en uno u otro perfil de conductor según los resultados de siniestralidad de sus carteras o bases de datos», explica Carlos Brüggemann, director de Operaciones de Acierto.com. «Además, las aseguradoras especializadas en venta directa, en muchas ocasiones ofrecen seguros a la carta, con coberturas básicas a las que el usuario puede añadir extras con sobrecoste. Mientras, las compañías tradicionales suelen apostar por pólizas muy robustas, con elevado nivel de cobertura, y calidad en la asistencia como garantías de marca», añade.

Así, puede afirmarse que no existe la aseguradora perfecta y la correcta elección depende en buena medida del perfil del asegurado y de sus necesidades. También que las compañías han sabido encontrar su nicho en el mercado apostando por segmentos concretos.

En el caso de las aseguradoras de venta directa, su oferta se dirige frecuentemente al público más joven, el más penalizado por las compañías tradicionales debido a su inexperiencia y mayor riesgo de sufrir un siniestro. Se trata, asimismo, de un tipo de usuario que, por lo general, busca un precio lo más competitivo posible, dispuesto a sacrificar ciertas coberturas o comodidades, y es usuario habitual de Internet. Por su lado, las aseguradoras tradicionales por norma general se dirigen a un perfil de conductor más adulto, con mayor experiencia y que prima las coberturas y el nivel de asistencia al precio.

En todo caso, las diferencias entre tipos de compañías de seguros también se están diluyendo de forma paulatina, puesto que las aseguradoras tradicionales están lanzando sus propias marcas y productos «low cost». De hecho, el estudio de Acierto.com muestra cómo en el 65% de los casos los precios ofertados por las compañías tradicionales son muy similares y, por tanto, competitivos frente a los de las aseguradoras directas. A su vez, las aseguradoras de venta directa ofrecen configurar pólizas a medida con un nivel de cobertura similar al de las compañías tradicionales con precios también competitivos.

De ahí que resulte primordial estudiar bien el contrato de la póliza que se va a contratar antes de firmarla, para comprobar que no se ha sacrificado ninguna cobertura importante y que las posibles indemnizaciones se ajustan a las necesidades de cada cliente.