Tras los pasos de San Isidro por Madrid
Placa de ceráminca del patrón en la calle San Isidro Labrador, al lado de la de las Aguas - abc
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Tras los pasos de San Isidro por Madrid

ABC recorre los lugares de culto, milagros y vida del santo patrón madrileño

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ABC recorre los lugares de culto, milagros y vida del santo patrón madrileño

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  1. Nacido el día de San Isidoro y en las Aguas

    Placa de ceráminca del patrón en la calle San Isidro Labrador, al lado de la de las Aguas
    Placa de ceráminca del patrón en la calle San Isidro Labrador, al lado de la de las Aguas - abc

    Madrid celebra, un año más, la festividad de su patrón, San Isidro. En realidad, este santo es patrón de todos los agricultores y de los ingenieros agrónomos. Tal es su fama que en su honor, y por su bondad y milagros, tiene ermitas, templos y retratos por medio mundo. La imagen superior corresponde al rótulo, en cerámica, de la calle San Isidro Labrador, de Madrid. En ella, o muy cerca, dicen los escritos que nació Isidro un 4 de abril de 1082, durante el reinado de Alfonso VI. Para otros escritores nació en lo que hoy sería la calle de las Aguas, a escasos metros de la de San Isidro Labrador.

    El 4 de abril se festeja San Isidoro de Sevilla y por eso se piensa que los padres del santo madrileño derivaron a Isidro el nombre de su vástago. Poco se sabe de su infancia pero sí que, aunque de familia muy humilde, creció sano y recio. Llegó a los dos metros de estatura.

  2. El milagro del pozo: salva a su hijo Illán

    El pozo del milagro, en el actual Museo de San Isidro
    El pozo del milagro, en el actual Museo de San Isidro - isabel permuy

    Al santo patrón de Madrid se le atribuyen muchos milagros. Sin duda el más importante es el que tuvo lugar en el pozo de la casa de su amo, Juan de Vargas, donde el santo y vivía con su mujer, Santa María de la Cabeza, y su hijo Illán. También queda constancia de que murió aquí, un palacete situado hoy en la plaza de San Andrés, cerquita de la calle Mayor y del Mercado de San Miguel. Esa casa es hoy el Museo de San Isidro.

    Cuentan los historiadores que Illán, siendo pequeño, se cayó al pozo de esa casa, en la que vivía con sus padres, Isidro y María Toribia. Isidro, que regresaba del campo, vió la escena. Rezó y, al poco, vio subir las aguas de ese pozo. Su hijo flotaba en ellas y él le puso a salvo. También está escrito que cuando muere (o parece que estaba muerta) la hija de su amo, Juan de Vargas, Isidro también rezó, tocó el rostro de la difunta y la resucitó.

    Hoy aquella casa de Juan de Vargas es el actual Museo de San Isidro. Ocupa un solar que fue, también, el palacio de los condes de Paredes. El edificio actual data de la primera mitad del siglo XVI y fue construido por la familia de los Lujanes, cuyo escudo puede aún verse en los capiteles del patio.

    El Museo cuenta con una colección permanente sobre los orígenes de Madrid; su arqueología y su historia desde la prehistoria hasta el traslado de la Corte, en 1561, a la Villa y Corte por decisión de Felipe II.

  3. San Andrés: el bautizo y los otros «santos»

    Retablo de la iglesia de San Andrés
    Retablo de la iglesia de San Andrés - De san bernardo

    Todo apunta a que San Isidro fue bautizado aquí porque la iglesia de San Andrés está en el mismo barrio donde se sitúa su nacimiento. Parece que, al morir, fue enterrado en una caja de madera en el cementerio de la iglesia. Cuarenta años después apareció su cuerpo incorrupto y fue trasladado al interior de esta misma parroquia. Finalmente, sus restos descansan en la Real Colegiata de San Isidro, en la calle de Toledo número 37, que fue catedral de Madrid hasta que se inauguró la de la Almudena.

    La curiosidad, hoy, de la parroquia de San Andrés es que alberga cuadros de «otros santos». Son los retratos de los «otros discípulos» de San Andrés. Obra, todos, del artista José Gabriel Astudillo, licenciado en Bellas Artes, y hoy teniente de alcalde del Ayuntamiento de Alcorcón. Astudillo ha plasmado, ataviados de santos y santas, al que fue alcalde de Madrid, Jose María Álvarez del Manzano, y a su esposa, María Eulalia Miró.

    En los retablos de esta iglesia también están el político Luis Eduardo Cortés y el actual presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría. Muy cerca de ellos, el periodista y cronista de la Villa Ángel del Río.

  4. La érmita y la fuente milagrosa

    Los fieles ya acuden, estos días, a beber de la fuente en la érmita de San Isidro
    Los fieles ya acuden, estos días, a beber de la fuente en la érmita de San Isidro - I. Permuy

    Hay muchas ermitas en honor al santo labrador. El aprecio hacia San Isidro es muy grande en todo el mundo. Y, de forma especial, por parte de todos aquellos que trabajan en el campo. La érmita más popular es la situada en el paseo Quince de Mayo, en el barrio de Carabanchel, donde cada 15 de mayo se bendice el agua de la fuente que, según la tradición, hizo manar el santo en tiempos de sequía.

    Este templo fue construido en 1528 pero la edificación actual corresponde a 1725. Estos días, en que Madrid se vuelca con su San Isidro, las colas son kilómetricas para beber de la fuente milagrosa.

  5. La Pradera, romería, chulapos y rosquillas

    Puesto
    Puesto - Jaime garcía

    Sobre San Isidro se han vertido muchas narraciones populares. Aunque cueste trabajo creerlo, las había que le tachaban de vago y de místico; piadoso pero que tenía que soportar las críticas de sus vecinos porque tenía la costumbre de ir a la iglesia antes de ir a labrar. Algunos compañeros llegaron a quejarse al amo de que Isidro llegaba tarde al trabajo y le tildaban, poco menos, que de holgazán. Su amo fue un día a vigilar y vio cómo los ángeles le ayudaban a arar la tierra mientras él rezaba.

    Esas tierras son hoy, más o menos, donde se encuentra la Pradera. Eran huertas que tenía la familia Vargas en ambas márgenes del rió Manzanares. Las de la izquierda eran de regadío (donde hoy está la érmita); las de la derecha, de secano, y se corresponderían a la Pradera. Por eso, al llegar estas fiestas, la alegría, el bullicio, las rosquillas y el chotis no pueden faltar de un lugar tan señalado para los madrileños.

  6. Custodias de San Isidro y Santa María de la Cabeza

    Virginia Correas (izqda) y María del Carmen Castiñeiras
    Virginia Correas (izqda) y María del Carmen Castiñeiras - Isabel permuy

    La Real Colegiata de San Isidro (calle Toledo, 37) tiene muchos tesoros. Pero, sin duda, el más preciado es el sepulcro con el cuerpo incorrupto de San Isidro y, justo debajo, una caja preciosa del siglo XVI con las reliquias de Santa María de la Cabeza. Un camarín en el que, por fortuna, reposan los restos del matrimonio santo. ¿Y quiénes lo custodian con esmero? Pues Virginia Correas y María del Carmen Castañeiras, miembros de la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid.

    Para formar parte de esta congregación «hay que ser madrileño pata negra, es decir, de al menos tres generaciones», dice María del Carmen. Y ellas dos lo son. Cuentan y no acaban sobre su veneración al santo y a su esposa. Con los ojos vidriosos por la emoción, Virginia asegura que «el santo sigue haciendo milagros». «Está viva gracias a él. La curó cuando era pequeña porque a San Isidro le gustan mucho los niños», asegura María del Carmen.

    El sepulcro, imponente, tiene 9 cerrojos. Alguno se ha perdido pero la llave maestra siempre la tiene el Rey de España. Dentro del sepulcro, el cuerpo incorrupto del santo. El patrón de Madrid murió el 30 de noviembre de 1172. Cuarenta años después, en 1212, fue descubierto su cuerpo incorrupto que estaban, según hemos indicado anteriormente, en la iglesia de San Andrés. Dichos restos se custodian hoy en la Real Colegiata. Se conservan intactos de «forma milagrosa», asegura Virginia. Ella es quien nos dice que el cuerpo debe medir 1,70 metros. «Mucho, pero es que no hay qyue olvidar que el santo medía dos metros».

    El sepulcro se abre de tarde en tarde. Ello significa que el cuerpo incorrupto no está a la vista. La apertura la tiene que hacer el arzobispo de Madrid y autorizarla el Rey. El sudario siempre lo cambia una Reina de España. La última vez que se abrió fue en 1985.

  7. La Bula de canonización de Juan XXIII

    Original de la Bula Agri Culturam» que se conserva en la Real Colegiata
    Original de la Bula Agri Culturam» que se conserva en la Real Colegiata - isabel permuy

    Otro de los tesoros de la Real Colegiata de San Isidro es una Bula «Agri Culturam» del Papa Juan XXIII (ahora ya santo también, como Juan Pablo II). Aquí se guarda con mimo ese texto original, fechado el 16 de diciembre de 1960, por el que a santo madrileño se le nombraba «patrón de todos los agricultores».

    San Isidro fue beatificado por Pablo V en 1619 y canonizado por Gregorio XV en 1622. La Bula de canonización «Rationi Congruit», de Benedicto XIII, es de 1724