Narciso Bermejo y un compañero, en el «laboratorio» del bar, donde preparan las bebidas propias
Narciso Bermejo y un compañero, en el «laboratorio» del bar, donde preparan las bebidas propias - maya balanya

Taller de cócteles en Malasaña

Macera ofrece una carta de bebidas exclusivas a buen precio y permite al cliente prepararse su propia copa

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Narciso Bermejo llevaba 15 años trabajando en hostelería. Restaurantes con estrellas Michelin, coctelerías de «alto standing»... Un trabajo de ensueño para muchos, que al fundador de Macera no le permitía disfrutar plenamente de su pasión. «La gastronomía llevaba una línea, y la sociedad otra», asegura el «cabecilla» de la coctelería. «Pagar 15 euros por una copa cada vez se lo puede permitir menos gente».

Un año le hizo falta al dueño de Macera taller-bar para darse cuenta de qué era lo que demandaba la gente de su alrededor y ponerse manos a la obra. Así, creó una alta coctelería, accesible para todos, gracias a altas dosis de «esfuerzo y sensatez». «Parar, reflexionar y producir», fueron las máximas que pusieron en pie este interesante local.

Con tan solo cinco meses de vida, la coctelería (también cafetería), situada en pleno barrio de Malasaña, ya es todo un referente. Su mensaje es claro: «un espacio diferente y participativo donde todo el mundo es igual». En el local no leen las etiquetas de sus clientes, «las escriben con ellos».

La idea no era copiar los modelos anglosajones, que tan de moda están últimamente, sino más bien todo lo contrario; crear todas las bebidas de producción propia, macerando ginebras, rones, vodkas y whiskies con todo tipo de frutas e ingredientes. De esta manera, el público que no pudo seguirle en su anterior etapa, por los excesivos precios de los lugares donde trabajaba, ahora tiene un espacio donde dejarse sucumbir por cócteles servidos por profesionales, también cansados de lo anterior, por el módico precio de 7 euros.

Recuperar el concepto de cafetería, como un establecimiento en el que se sirven café, bebidas y alimentos era otro objetivo que, sin duda, consiguieron en el momento de su apertura. Café de calidad, de máquina o de cafetera Chemex -se extrae en el momento-, a partir de un blend propio que mezcla café de Brasil, Costa Rica y Kenia, sándwiches en los que se reconoce cada uno de sus ingredientes, repostería firmada por el confitero Abelardo Bermejo, hermano de Narciso, y zumos y batidos naturales, en los que se aprovechan los productos de la maceración, fue un dicho y hecho.

Talleres de maceración

Periódicamente se organizan dos talleres de maceración en el local para grupos de entre 10 y 12 personas. Aprender la técnica y hacerla después en casa, convertirte en el perfecto anfitrión y sorprender a todos los invitados con nuevos destilados es algo que ya está al alcance de todos los madrileños.

Se podría decir que lo primordial es incidir en la identidad de los destilados españoles pero, realmente, el lograr que los clientes se sientan queridos y poder disfrutar de ello es lo que a Narciso le hace sentirse orgulloso, cada mañana, de poder estar al frente de Macera taller-bar.