Un grupo de niños aprende en una aula del museo, bajo una maqueta del calamar gigante
Un grupo de niños aprende en una aula del museo, bajo una maqueta del calamar gigante - abc
el verano de madrid

Un verano entre dinosaurios

El Museo de Ciencias Naturales abre un campamento urbano repleto de actividades para toda la semana

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Para los más pequeños, pocas cosas puede haber más emocionantes que pasar el verano entre monstruos marinos, dinosaurios y demás maravillas de la naturaleza. Y eso es precisamente lo que ofrece el Museo de Ciencias Naturales: un campamento urbano en el que los niños pueden disfrutar de todo tipo de actividades durante todas las mañanas de una semana, o de una quincena completa.

El plan diario que sigue este «museo de verano» es el siguiente. Al llegar a las 8 de la mañana, los niños pasan una hora de juego libre, para después sumergirse en las actividades de 9h a 11h. A continuación, se toma un tentempié y después comienzan actividades relacionadas con el deporte. De 12h a 14h se retoma el programa, a las 14h otra hora de juego libre, y a las 15h la salida o el comedor (opcional, por 60 euros semana o 120 la quincena).

El primer día de campamento, y con motivo del Año Internacional de los Suelos, las actividades enseñan cómo se forman los suelos, sus tipos y la vida que hay en ellos, y acaban con todos los participantes en el suelo para realizar un montón de experimentos.

El segundo día se visita la exposición sobre el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, donde se muestran las especies animales más importantes o las investigaciones que el museo realiza allí. La tercera jornada está dedicada a los «Experimentos sobre la luz», descubriendo los secretos de las cocinas solares, los animales con luz propia y la bioluminiscencia en el Año Internacional de la Luz.

El cuarto día, los monitores se llevan a los campistas a un pequeño safari fotográfico, una excursión donde podrán observar y fotografiar animales. El quinto día se titula «¿Qué es la cetrería?», visitando la exposición sobre este arte ancestral, realizando actividades sobre el tema para acabar siendo un experto cetrero.

El sexto día será el favorito para muchos, ya que es cuando se conoce de cerca a los dinosaurios del museo, su variedad y sus costumbres, para saber por qué se extinguieron y hacia dónde evolucionaron.

Imaginación al poder

«Imaginando Historias», la séptima jornada, sirve para poner a prueba la creatividad y dotes de interpretación de los pequeños, y al día siguiente se estudia el sentido del oído en el reino animal, descubriendo increíbles ilusiones acústicas.

El penúltimo día los niños podrán conocer insectos tan curiosos como las tijeretas y otros invertebrados de las colecciones del museo, y para la despedida, una gran fiesta donde habrá que diseñar un disfraz de un animal imaginario.