Una joven se hace una autofoto junto a la placa del Kilómetro 0, en la Puerta del Sol
Una joven se hace una autofoto junto a la placa del Kilómetro 0, en la Puerta del Sol - isabel permuy

El kilómetro más famoso de España

La placa que marca el origen kilométrico de la Puerta del Sol se ha convertido en el punto más retratado de Madrid

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El kilómetro 0 tiene su placa, en la acera, y es el kilómetro más famoso de España, un sitio de ambientación del selfie que no cesa, una baldosa donde viene a fotografiarse todo peatón, turista, o no turista, aunque turista, mayormente. Hay «overbooking», en el kilómetro 0. La placa del kilómetro 0, en la Puerta del Sol, siempre está ocupada, porque igual hacen turno de cola cuatro valquirias, para el retrato obligado, o bien la ocupa una pareja enamorada de Burgos, primero ella, primero él, que vienen apañando aquí en la capital la luna de miel.

La placa es que no para. Es el «meollo del cogollo del bollo» que escribiera el clásico. Las fotos con la placa del kilómetro 0 son fotos de solitarios, que a menudo se fotografían ellos mismos los pies de pasajeros sobre la placa, que es una media medalla donde puede leerse, en latón, «origen de las carreteras radiales». Esta placa, no hace tanto, estaba hecha una pura ruina, y tenía así su gracia casi museal, yo creo, con el mapa borroso y el sur señalando al este, pero fue sustituida por la placa sólida y limpia de ahora, que en las fotos da como una prima donna.

Ayer mismo pasé yo por delante de la placa, y una televisión italiana estaba haciendo un reportaje a propósito, con el reportero acuclillado en el sitio, mientras esperaba otro reportero, nikon en mano, para inmortalizar esta especie de baldosa que tiene dentro el mapa de España.

La leyenda de cháchara dice que aquí está el centro exacto de la península, pero hay geómetras que aseguran otros lugares madrileños, y no pocos lo sitúan en una esquina del barrio de Salamanca. No es esto lo que nos importa, sino reseñar el bullicio alegre que la placa levanta, a diario, porque todo transeúnte va a meter los pies en ese kilómetro cero, y hasta se hacen el favor de fotografiarse unos a otros, para que el encuadre no resulte sólo un selfie de los pies, sobre medio metro escaso de acera de fama.

Desde aquí sí nacen las carreteras radiales, y aquí viene a morir cada año, porque si miras hacia arriba te encuentras con el reloj de las campanadas, que es el reloj que nos pone de pronto de acuerdo a todos los españoles, durante una ráfaga. No creo yo que el Bernabéu, o la Puerta de Alcalá, o la fuente de Cibeles, sean motivo de más número de retratos que este kilómetro 0. Como que el personal de todas las tribus se va ordenando en romería, a diario, para llevarse la foto de su vida.