La plaga de insectos está destrozando marcos y ventanas de madera y la puerta del puesto está rota
La plaga de insectos está destrozando marcos y ventanas de madera y la puerta del puesto está rota - abc

Una plaga de ratas y termitas «devora» la casa cuartel de Galapagar

La Comandancia asegura que el asunto es «prioritario» y que se atajará esa y otras deficiencias cuando se disponga de fondos: 30.000 euros

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Una plaga de ratas y termitas lleva casi dos años «devorando» la casa cuartel de Galapagar. La situación está afectando al 90 por ciento de las viviendas de los agentes –14 de 16 adosados–, y, con ello, a sus familias. Esta « deplorable e insostenible situación de insalubridad» la denuncia la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) «después de que los agentes del puesto principal hayan dado traslado del problema por escrito en dos ocasiones, por los cauces reglamentarios a los responsables del Instituto Armado, sin que nadie haya ni atendido ni resuelto el asunto», indica Francisco Cecilia, secretario general de AUGC Madrid.

Desde la Comandancia aseguran que recibieron un informe con el presupuesto, 30.000 euros, para subsanar esa y otras deficiencias del cuartel, como la instalación eléctrica. Sin embargo, no han podido hacer nada por falta de recursos. «Es una prioridad, en cuanto haya fondos, se hará la reforma».

Desde la AUGC indican que el nivel de la plaga de insectos es tal, que los marcos de las puertas y las ventanas, de madera, están carcomidos, son pasto de la podredumbre, hasta el punto de que los bichos horadan las paredes y saltan al suelo. Los funcionarios tienen que estar limpiado y desinsectando permanentemente. «Es el cuento de nunca acabar. Y si se van a pasar el fin de semana fuera, cuando regresan el panorama es desolador».

«La situación es tan desagradable que algunos están pensado en marcharse a vivir a otro lugar. Y a todo ello se unen las ratas que, en menor medida, han hecho acto de presencia hace un año, aproximadamente, en algunas cocinas con el consiguiente riesgo de infecciones que acarrean». Así lo relata Cecilia, quien aseguró que, ante esta situación, AUGCelevará un comunicado al Consejo de la Guardia Civil para que se le dé la respuesta que precisa este tema.

La primera plaga de termitas comenzó en 2013, hace casi dos años. Entonces se remitió un escrito a la Primera Compañía de Villalba y esta, a su vez, lo envió a la Comandancia de Tres Cantos, con un reportaje fotográfico incluido. Esta, que debía de haber dado traslado a la oficina de riesgos laborales no lo hizo, por no que nadie acudió a evaluar la situación ni tomaron medida alguna de desinsectación ni desratización, asevera Cecilia. Ante la falta de respuesta, el problema se ha ido agravando y ha ido a más con el paso de tiempo.

Pésima instalación eléctrica

Por ello, hace dos o tres meses los afectados volvieron a reclamar una solución. «No sabemos en qué cajón se han quedado las quejas o porqué no se atienden. Además, habría que cambiar las ventanas de madera por otras de aluminio y la instalación eléctrica en su totalidad, ya que la luz se va cada dos por tres», precisa. A ello, agrega que el circuito cerrado de televisión no permite ver de noche, y las farolas del interior y del exterior no tienen iluminación; cuando la hay, es porque algún agente compra las bombillas por su cuenta. La situación es insostenible, ya que se está jugando con la salud y la seguridad de los agentes y de sus familias», concluye.