Solteros, parejas, amigos o desconocidos, el «cancaneo» es una opción válida para todo el que quiera aventurarse
Solteros, parejas, amigos o desconocidos, el «cancaneo» es una opción válida para todo el que quiera aventurarse - Isabel permuy

Dogging o «cancaneo», la práctica sexual que se ha extendido en Madrid

Consiste en tener sexo con desconocidos ante «mirones» con los que se queda previamente a través de internet

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La idea no es nueva: sexo con desconocidos en lugares públicos. Lo curioso es que gracias a internet, esta práctica se ha hecho mucho más popular. El nombre dogging viene de Reino Unido, por aquellas personas que sacaban a pasear a su perro y aprovechaban algún transeúnte «despistado» por los parques de Londres para un encuentro íntimo.

En España se ha traducido como «cancaneo» y la explicación es bastante más simple y directa que la británica: normalmente estos encuentros se llevan a cabo en automóviles en aparcamientos en los que la postura más cómoda es la del «can».

Lo llamativo de esta práctica es que invita a curiosos y mirones a participar en ella. De hecho, existe para los asiduos del dogging una serie de «señales» para señalar de qué forma se puede participar. Los cristales tapados significan que nada de mirones; destapados invita a echar un vistazo; si las luces están encendidas quiere decir que se puede ver de cerca; si el cristal está abierto también se puede tocar y si la puerta también está abierta, la invitación es completa.

En Madrid hay una serie de «puntos calientes» donde se práctica sexo al aire libre muy conocidos por todos, pero hay que tener cuidado, no todas las zonas de la capital invitan a lo mismo. Por ejemplo, el aparcamiento del Templo de Debod, uno de los parques más bonitos de la Comunidad, es famoso por el «cruising», con el que no debe confundirse. En este caso las relaciones son entre personas homosexuales y no incluye a los voyeurs, al menos explícitamente.

Los techados del Pardo en cambio es una de las favoritas de los usuarios. Se trata de un parking donde quedan solteros o parejas para tener estas relaciones exhibicionistas. La mayor parte de las veces se pacta la hora en algún portal de Internet, donde los usuarios también dejan sus opiniones sobre el lugar: «algunos solo van a molestar», dice «Rosa_49» en una de estas redes; «lolo», otro usuario sostiene: «Llevo años yendo ahí, y nunca he conseguido ver a ninguna pareja», algo que «leo» corrobora: «yo he ido ya como tres veces y nunca llegue a ver parejas...».

El motivo puede ser que los lugares de moda se van trasladando e igual que los bares o las discotecas, el punto de encuentro cambia. El Parque del Retiro, el paseo del Prado, parkings por Arturo Soria, aparcamientos de hoteles o el ya cerrado cine X de Tirso de Molina, eran algunos de los picaderos más valorados en la red.