La oruga procesionaria «irrita» a los madrileños

Los efectos en la salud del ser humano van desde urticaria a problemas oculares, bronquiales e incluso anafilaxia severa. En las mascotas pueden llegar a ser mortales

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Como cada año, la oruga procesionaria invade los parques y bosques de Madrid, y toda España, donde abundan los pinos y los cedros, dejando estampas como la de la imagen, donde se puede ver una hilera de estos insectos alcanzando varios metros de longitud. Esta estampa se corresponde a las orugas que campan a sus anchas en el Parque Sur, entre el municipio de Orcasitas y Carabanchel.

Desde Madrid Salud destacan que ya han registrado numerosas llamadas de diferentes zonas para fumigar. Informan de los peligros para el ser humano y sus mascotas. Residen en el contacto o exposición a sus «pelos» urticantes. «Cada oruga dispone a lo largo de su cuerpo de unos 500.000 pelos o tricomas especiales que asemejan morfológicamente a pequeños dardos o flechas envenenados. Su pequeño tamaño y el hecho de que puedan desprenderse con facilidad implica un riesgo importante de urticaria no sólo por contacto directo sino también vía aérea a través del efecto de corrientes de viento». especifican.

El contacto de estos dardos con los humanos y/o mascotas suele desencadenar reacciones cutáneas locales más o menos llamativas, aunque también pueden dar problemas oculares, bronquiales e –incluso, anafilaxia severa.

En Madrid, las incidencias relacionadas con estos insectos pueden ser comunicadas al Departamento de Arbolado Urbano (Dirección General de Patrimonio Verde; Área de Gobierno de Medio Ambiente) y en los teléfonos 91.588.01.84 y 91.588.59.65. Fuera de la capital, pónganse en contacto con su Ayuntamiento.