Cristina Cifuentes
Cristina Cifuentes - EFE

Cristina Cifuentes, una vida dedicada a la política madrileña

La actual delegada del Gobierno de España en Madrid había asegurado en distintas ocasiones que estaba dispuesta a ocupar un puesto de responsabilidad, si el partido se lo pedía

Actualizado:

El Comité Electoral Nacional del PP ha aprobado hoy la designación de Cristina Cifuentes para la Presidencia de esta comunidad autónoma. La actual delegada del Gobierno de España en Madrid había asegurado en distintas ocasiones que estaba dispuesta a ocupar un puesto de responsabilidad, si el partido se lo pedía.

Cifuentes, licenciada en Derecho, máster en Administraciones Públicas y perteneciente al Cuerpo de Técnicos Superiores de la Universidad Complutense, lleva toda su vida inmersa en la política madrileña, primero veinte años en la Asamblea y desde comienzos de 2012 en la Delegación del Gobierno. «Soy madrileña y mi vocación es el servicio público a través de la política», señala en su propia página web.

Es especialmente activa en Twitter, una red social a la que se unió en diciembre de 2008 y en la que tiene más de 67.500 seguidores.

En el Parlamento madrileño, Cifuentes llegó a ser vicepresidenta y fue también portavoz del Grupo Popular en temas de justicia e interior.

Tras la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa, Cifuentes se convirtió en la Delegada de Gobierno en Madrid y, a los pocos meses, su nombre empezó a aparecer en las quinielas de los posibles candidatos electorales del PP madrileño. Sin embargo, cada vez que era preguntada, ella reiteraba que estaba centrada en su trabajo y que, en esos momentos, no se planteaba otra cosa más allá de sus responsabilidades.

Al frente de la Delegación del Gobierno, ha tenido que lidiar con un gran número de manifestaciones, concentraciones y otros actos de protesta, que en algunos casos concluyeron con graves incidentes, como las "Marchas de la Dignidad" del 22 marzo de 2014, que se saldaron con más de veinte detenidos y un centenar de heridos, entre ellos 67 policías.

Pero, mientras el debate sucesorio en el PP madrileño seguía, especialmente en los medios de comunicación, su trabajo como delegada del Gobierno le ayudó a forjar una imagen de que era capaz de gestionar y además de hacerlo con un discurso propio, lo que le ha granjeado más de un enemigo en el seno de las filas de su propio partido.

Grave accidente

Si hay un hecho que marcó un antes y un después tanto en su vida y como en su trayectoria política fue el accidente de moto en el Paseo de la Castellana en agosto de 2013 y tras el que estuvo a punto de morir dos veces.

Después de ver la muerte de cerca, no ha vuelto a conducir una moto, porque así se lo prometió a sus hijos, y, tal y como confesaba a Efe, aprendió a relativizarlo todo y se hizo "muchísimo más fuerte".

Cifuentes se ha puesto hasta en cinco ocasiones en manos de la aguja de un tatuador y su despacho en el vetusto y rancio palacete de la Delegación del Gobierno en la calle Miguel Ánngel está presidido por una lámina de Tintin y Milú.