Embiste a otro coche en un control de alcoholemia a 160 kilómetros/hora... y ebrio

«No vi el dispositivo», confesó a los agentes de la Guardia Civil que le arrestaron a la altura del kilómetro 9 de la A-5 la madrugada del domingo

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No vio el control de alcoholemia. Ni os distintivos luminosos. Ni los conos. Ni tampoco los vehículos de Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico ni el coche parado aletoriamente cuya conductora estaba soplando y que se llevó por delante tras recibir una fuerte embestida. La mujer resultó herida y ambos automóviles quedaron destrozados. Y suerte que su acción no acabó con ninguna vida.

Todo eso hizo la madrugada del domingo un joven de 26 años residente en el centro de Madrid cuando viajaba solo y se dirigía a su domicilio con unas copas de más. Eran las cuatro de la madrugada y circulaba a la altura del kilómetro 9 de la A-5 a 163 kilómetros/hora en un lugar limitado a 70, por lo que iba a más del doble de la velocidad establecida.

Tras el accidente, se le sometió a la prueba de alcoholemia que arrojó 0,68 miligramos de alcohol por litro de aire expirado, por lo que, prácticamente, triplicaba la tasa de alcohol permitida. «No he visto el control», confesó a los agentes. Visto lo visto, así fue.

De nueve meses a dos años y medio

Ambos conductores fueron atendidos por los servicios de Emergencias y la mujer fue ingresada en un hospital, por suerte sus lesiones no revestían gravedad. Él fue detenido y fue puesto a disposición de la autoridad judicial.

Al infractor se le imputan dos delitos contra la Seguridad Vial: conducir de forma temeraria y bajo la influencia de bebidas alcohólicas, según establecen los artículos 379 y 380 del Código Penal. Se enfrenta a una pena de prisión de nueve mes a dos años y medio y pérdida del carné de dos a nueve años, además de otras accesorias.