Condenan a Sanidad a pagar 18.000 euros por diagnosticar mal una fractura de un hueso

La paciente sufre a consecuencia de ello una discapacidad del 33% y necesita usar un calzado especial para su vida cotidiana

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La Sanidad madrileña ha sido condenada por la Justicia de la Comunidad a pagar 18.000 euros por no diagnosticar y tratar erróneamente una fractura de calcáneo de una paciente. La Sección Décima de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha estimado parcialmente el recurso presentado por una paciente de la sanidad madrileña, a quien el Servicio Madrileño de Salud le trató mal de una fractura de este hueso del pie.

La paciente, que tramitó su recurso a través de los servicios jurídicos de El Defensor del Paciente, sufrió una caída en su domicilio el día 27 de septiembre de 2008 y acudió al Servicio de Urgencias del Hospital de Parla. La sentencia estima que la asistencia que se le prestó no fue la adecuada, ya que no se le diagnosticó la fractura del calcáneo izquierdo que se observaba en las radiografías y consecuentemente no se le aplicó un tratamiento adecuado de la misma.

Radiografías incompletas

Tampoco, según la sentencia, fue adecuada la asistencia que se le prestó a la afectada los días 7 y 17 de octubre de 2008 en la consulta de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Centro de Especialidades Los Ángeles de Getafe. En este caso, en las radiografías que le realizaron no se visualizaba correctamente la articulación subastragalina posterior, por lo que hubiera procedido solicitar una radiografía selectiva de tobillo o pie para poder descartar patología local o mal posición.

Hasta un año después de la caída no se le practicó a la denunciante, a quien la Dirección General de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid le ha reconocido una discapacidad del 33%, cirugía en el Hospital Universitario de Getafe. Desde ese momento, la paciente requiere el uso de calzado especial para su vida cotidiana.

Actualmente, según el Defensor del Paciente, la paciente continúa con cojera por el pie plano (pierna 1 cm más corta). Asimismo debido a las secuelas funcionales y estéticas la vida laboral de la paciente se ha visto claramente limitada y presenta un cuadro depresivo reactivo en tratamiento con antidepresivos.