Excolegiales trasladando los enseres que los estudiantes habían dejado en el centro
Excolegiales trasladando los enseres que los estudiantes habían dejado en el centro - óscar del pozo
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La dramática mudanza de los colegiales de «El Johnny»

Durante toda la tarde los excolegiales ayudaron a trasladar los enseres de los alumnos ante el inminente cierre

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Cajas, maletas, neveras, libros y cientos de recuerdos salían ayer por las puertas del Colegio Mayor San Juan Evangelista («El Johnny») con la esperanza de volver algún día. Hoy se cumple el plazo que Unicaja, la concesionaria del centro, se dio para dar cerrojazo a cincuenta años de historia de la residencia estudiantil y centro cultural. Una noticia que pilló a muchos colegiales con sus pertenencias en el colegio y sin posibilidades de recogerlas.

[Fotogalería: El espíritu de «El Johnny» hace las maletas]

A primera hora de la mañana, los enseres que los colegiales habían dejado en el colegio, y que no pudieron trasladar a sus hogares, eran sacados al hall. Pronto la noticia corrió entre los colegiales y excolegiales que, con ayuda de la Fundación San Juan Evangelista, alquilaron furgonetas para trasladarlo todo. Tras varios acuerdos, los objetos de los colegiales permanecerán hasta el mes de septiembre en el C.M.U. Isabel de España; mientras que el material del Club de Música y Jazz se trasladaba al departamento de Musicología de la Facultad de Geografía e Historia de la Complutense.

Una situación desesperada para decenas de estudiantes de todos los rincones de España, a los que se les antojaba imposible desplazarse cientos de kilómetros para recoger sus objetos personales y cuya única salvación fue el apoyo de los excolegiales que forman la Fundación y que voluntariamente les hicieron el traslado.

Desahucio cultural

«Esto es un desahucio de la cultura», clamaba Juan Cuesta, vicepresidente y portavoz de la Fundación, mientras organizaba el traslado de las pertenencias de los colegiales. Por el momento, no se sabe qué pasará ni con el colegio ni con el club de música. Se espera que hoy un notario acuda al cierre del colegio y lleve las llaves del centro a la Complutense, aunque por le momento Unicaja sigue con su situación de «silencio oficial». Desde la Fundación recuerdan que «es ilegal» que Unicaja se vaya pues hay un auto judicial de hace quince días que establece que la entidad sigue siendo la concesionaria y que debe cumplir con su responsabilidad como tal. Al cierre de esta edición, la Universidad Complutense continuaba esperando la notificación oficial del cierre.

Desde la Fundación sostienen que están condenados a un doble cierre: por la ausencia de una concesionaria y por los expedientes urbanísticos que acumula el colegio y que Unicaja «parece que no ha hecho».

«El Johnny no se cierra. Nos vamos al exilio para volver» sentenciaba un excolegial que guardaba en uno de los furgones rumbo al exilio un cartel de José Afonso mientras recordaba como, tres meses antes de la Revolución de los Claveles, todo el colegio cantó al unísono junto con el portugués, su tan afamada «Grândola, Vila Morena».