Fachada exterior del edificio Canalejas
Fachada exterior del edificio Canalejas - abc

Luz verde para la demolición del interior del complejo de Canalejas

Patrimonio aprueba derribar la manzana por dentro para adaptar el proyecto al futuro hotel y los comercios

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Fue la única exigencia que le puso Juan Miguel Villar Mir a Emilio Botín para comprarle la manzana de Canalejas. «Sólo me quedaré con ella –le dijo– si puedo rehacer el interior de todo el complejo». El empresario recibió el «visto bueno» de las administraciones en su momento, pero sólo desde hace una semana ya lo tiene por escrito. La comisión de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid acaba de dar luz verde a la demolición interior del complejo de Canalejas con el fin de que los inmuebles que lo componen puedan adaptarse al proyecto arquitectónico de rehabilitación. El permiso también facilitará la restauración de los elementos protegidos.

El Ejecutivo regional ha dado así el pistoletazo de salida a la denominada «fase cero» de una obra que permitirá recuperar estos edificios que se encuentran en los primeros números de la calle de Alcalá (y su entorno) y convertirlos en un hotel de lujo, un centro comercial y viviendas de «alto standing». Los expertos lo califican como un nuevo motor económico y de empleo en el corazón de Madrid que, se prevé, pueda crear unos 5.000 nuevos puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos, en la fase de construcción y explotación.

Sin valor histórico

La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, junto con el Colegio Oficial de Arquitectos, han dado el permiso, que implica la demolición de las partes interiores de dichos edificios que no tienen valor histórico y el desmontaje de las zonas protegidas para su restauración y posterior colocación en la nueva obra.

La licencia permitirá proceder al desmontaje de elementos protegidos, como la cubierta del edificio que se encuentra en el número 1 de la plaza de Canalejas (que es Bien de Interés Cultural), así como la fachada del número 6 de la calle de Alcalá (también protegida por el planeamiento urbanístico). El desmontaje es necesario para poder restaurar estas partes y poder integrarlas en el nuevo proyecto de la manzana, obra del estudio Lamela.

A esta primera licencia se sumarán nuevas solicitudes de obra que deberá ir viendo la Comisión de Patrimonio Histórico a medida que avance el proyecto. Hasta ahora, las intervenciones en el complejo se han centrado en desmontar determinados elementos protegidos del interior para poderse restaurar, como barandillas, vidrieras, recubrimientos ornamentales...

La Comunidad de Madrid autorizó hace unos meses el proyecto de transformación de la manzana protegiendo las partes de los edificios que tienen valor histórico, como fachadas y primeras crujías. Esta medida, según fuentes del Ejecutivo de Ignacio González, «garantizará la conservación del patrimonio histórico y la reactivación económica de un enclave que generará empleo y se convertirá en un nuevo polo de atracción turística en pleno kilómetro cero de la capital».

El grupo Villar Mir invertirá unos 500 millones de euros para transformar la manzana de Canalejas. El gran atractivo del proyecto será la construcción de un hotel de lujo, gestionado por la cadena Four Seasons. Se trata del desembarco de la compañía en España que, hasta la fecha, no contaba con ningún establecimiento en nuestro país. El hotel contará con 215 habitaciones, además de una área residencial de alto nivel, operada también por la marca estadounidense.

Inauguración en 2017

El calendario previsto para el desarrollo del proyecto es de cuatro años, de forma que su inauguración podría realizarse a lo largo del año 2017. La tramitación urbanística comenzó a realizarse en 2013 y las obras arrancaron a finales de este mismo año.

El complejo contará con un centro comercial de 15.000 metros cuadrados, tendrá un intercambiador de transporte subterráneo y un aparcamiento de cuatro plantas y 15.000 metros cuadrados con capacidad para 450 vehículos.

Las administraciones madrileñas han tenido que modificar el Plan General para poder transformar el complejo en un recinto del siglo XXI. Hay que tener en cuenta que las construcciones son de principios del siglo pasado y muchas de ellas, sobre todo en el interior, se han quedado completamente desfasadas. Por ello, la comisión de Patrimonio ha dado luz verde a la demolición interior de gran parte de la manzana, salvando los elementos protegidos.

El proyecto, como adelantó ABC en su momento, verá incrementado su edificabilidad en 1.000 metros cuadrados, alcanzando los 47.330 metros cuadrados. Gracias a ello, la manzana de Canalejas podrá «ganar» hasta tres alturas con respecto a ahora.