El hombre que degolló a su exmujer en Villarejo de Salvanés mutiló también el cadáver del novio
El presunto asesino - abc

El hombre que degolló a su exmujer en Villarejo de Salvanés mutiló también el cadáver del novio

El asesino, que había huido, fue hallado ayer ahorcado en un árbol en Guadalajara

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El supuesto autor del doble asesinato en un pueblo de Madrid que acabó con la vida de su ex mujer y su novio se ensañó con este. Además de cortarle el cuello —al igual que hizo con la madre de sus hijos— le seccionó los testículos y le desfiguró el rostro, según las fuentes consultadas por ABC.

El presunto homicida, Mubarak L., natural de Marruecos, de 33 años, fue hallado ayer por la Guardia Civil ahorcado en un árbol en la localidad de Mondéjar (Guadalajara). Los agentes encontraron primero su coche y poco después su cadáver sobre las cuatro de la madrugada. Llevaban casi 24 horas peinando los lugares en donde podía haberse refugiado.

Ayer se le practicó la autopsia a la pareja, también marroquí, sorprendida mientras dormía en el domicilio de la joven. El estado de sus cuerpos da fe de la atrocidad de ambos crímenes, perpetrados durante la madrugada del pasado lunes en el pueblo madrileño de Villarejo de Salvanés.

Hanna B., de 24 años, —que no estaba embarazada, en contra de lo publicado ayer en otros medios—, tenía una cuchillada en la espalda, otra profunda en el cuello y cortes de defensa en manos y brazos realizados con un cuchillo de cocina. El autor material, que trabajaba como matarife en el matadero del pueblo, sabía dónde apuñalaba.

La peor parte se la llevó Mustafá L., de 32 años, vecino de Alcobendas (Madrid). Él, además de las heridas citadas, tuvo que ser identificado a través de las huellas dactilares, ya que iba indocumentado. Tenía cortes por todo el rostro, hasta el punto de estar irreconocible, así como los testículos mutilados, lo que da idea de la terrible venganza de Mubarak. Este no soportaba que Hanna tuviera una nueva pareja tras su divorcio, a instancias de la joven, por los malos tratos a los que era sometida. Sin embargo, le denunció en marzo pasado, a pesar de tener frente a su casa la oficina de denuncias. Desde el 1 de abril pasado tenía una orden de alejamiento de «riesgo bajo» que su ex había incumplido.

El suicidio del matarife se produjo en el camino de Brea de Mondéjar, donde había vivido con su mujer y el mayor de sus hijos. Fue la pequeña, de 4 años -nacida en Villarejo a donde se trasladaron hace unos cinco años- quien descubrió el espanto que se escondía detrás de la puerta del dormitorio de su madre al despertar. Gritó y acudió su hermano mayor. Luego, salieron llorando a la calle y los trasladaron hasta el ayuntamiento.

Mubarak tiene un hermano que reside en el pueblo alcarreño, al que habría llamado antes de acabar con su vida. «Vivieron siete u ocho años aquí y su familia está muy arraigada», indicó el alcalde, José Luis Vega.

Los niños, a Marruecos

El embajador de Marruecos está haciendo trámites para que los pequeños -trasladados a un centro de acogida de la Comunidad de Madrid- , viajen hasta Larache (Marruecos), donde su abuela materna se hará cargo de ellos. Ahí les esperan, además de su abuelo, dos tíos y sus primos.

Hanna tiene en España primos que residen en el municipio en el que fue degollada. «Voy a hacer una cosa mala», había asegurado a algunas personas de su entorno Mubarak. Sin embargo, nadie esperaba semejante tragedia a pesar de que en los últimos tiempos «se mostraba deprimido, violento y la amenazaba», según sus allegados. Desde que se separaron «él vivió en un chalé de okupa y últimamente en su coche», indicó el alcalde de Villarejo, Marco Antonio Ayuso.