El capo «Cásper» invirtió en biodiésel de Ucrania y de Camerún dinero de la droga
Ángel Suárez Flores, «Cásper» - abc
SUCESOS

El capo «Cásper» invirtió en biodiésel de Ucrania y de Camerún dinero de la droga

El narco, que se enfrenta a más de 105 años de cárcel por secuestros, extorsiones, tortura y tráfico de drogas, blanqueó al menos 1,6 millones de euros en distintos negocios y bienes

Actualizado:

El apelativo «Padrino» con el que también era conocido el mafioso español Ángel Suárez Flores le venía como anillo al dedo a juzgar por su modo de altísimo nivel de vida, posesiones e incluso inversiones en el extranjero. Así se desprende de la investigación patrimonial realizada por la Policía Nacional sobre este narcotraficante, más conocido como «Cásper» y para el que, como adelantó ayer ABC, la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita 105 años y medio de prisión. La suma de peticiones de prisión para los 26 procesados del clan de Suárez Flores asciende a 965 años y medio.

La ingente cantidad de cocaína que presuntamente manejaba el clan, que se contaba por centenares de kilos, venía acompañada de una red de empresas pantalla y testaferros para blanquear los millones que reportaban. El resultado de esas pesquisas desvela que «Cásper» realizó inversiones en negocios como la producción de biodiésel en Ucrania, así como su importación. Ingresaba capital ilícito en efectivo en la sociedad Uxue Bioenergía y Renovables S. A., constituida en octubre de 2009 con un capital de 60.200 euros. Según consta en el sumario judicial, sus socios fundadores son Sergio Juan Castro La Huerta y Sergio Olmos Sanjuán. «Cásper» invirtió al menos 40.000 euros en ella.

La misma actividad desarrolló en Camerún, con negocios en las empresas Gropue Hispano-Camerounais y Pia Camerún España S. L., entre otras. El mafioso obtenía dinero procedente de transferencias (que a su vez eran de ingresos en efectivo) a la cuenta de Group Hispano S. A., de la que él mismo es director ejecutivo. En concreto, en 2009 recibió transferencias por 190.309 euros; en 2010, por 338.103 de una cuenta y 90.000 de otra. Los investigadores consideran que, como mínimo, Ángel Suárez Flores blanqueó 1.673.479 euros procedente de sus negocios ilegales en ese tiempo.

La esposa, una pieza clave

El capo está casado en régimen de separación de bienes con Stela Liliana Lazurca, también procesada por la Audiencia Nacional. Buena parte de los bienes que tenía a nombre de ella fueron subastados, pero la pareja seguía manteniendo un elevado nivel de vida. Los investigadores destacan un «gran gasto en restaurantes, salidas, ropa, relojes de primeras marcas y viajes, utilizando vehículos de lujo que no figuran a su nombre». Residían en un dúplex de lujo, en Majadahonda, por el que pagaban 2.500 euros de alquiler al mes.

Las cuentas bancarias del matrimonio «se nutren casi exclusivamente de efectivo, ostentando un alto nivel de gasto que no se justifica con su actividad profesional o laboral», destacan. En esas tres cuentas figuran ingresos, entre 2006 y 2011, por valor de 230.000 euros.

Además, Stela Liliana tiene a nombre de otras personas vehículos que son en realidad de «Cásper» y de ella: un Audi Q7, un Land Rover Freelander, un Skoda Fabia y un Peugeot 206; este último sí está a nombre de Stela. Igualmente, Suárez Flores utiliza otros vehículos: un BMW serie 1, a nombre de una persona fallecida que nació hace 91 años y que carecía de carné de conducir; una moto BMW a nombre un amigo, comprada por 25.000 euros en 2010; y un Volkswagen Golf comprada en metálico al conocido alunicero y butronero Aarón Tendero López, lugarteniente del delincuente conocido como «Taca».

El mayor lupanar de Europa

Según el sumario, «Cásper» no se valía sólo de inversiones en el extranjero y de su propia esposa para ocultar sus bienes y blanquear dinero. Presuntamente, utilizaba también a testaferros. El más importante es Alejandro Conde, un conocido empresario de la noche madrileña (controlaba sesiones en discotecas tan importantes como Radical, Attica, Fabrik, Mondino, Macumba y el Club de la Miel, este último en Guadalajara), que fue detenido por narcotráfico a mediados de 2012, con un alijo de 121 kilos de cocaína. En ese momento, se disponía a cerrar sus últimos negocios: la organización en junio de ese año de la «Fiesta Naranja», en el Madrid Arena, y la de «Las Palomas», que finalmente fue cancelada.

Suárez Flores entregó dinero a Álex Conde (que es como se le conoce) para comprar el hotel Marina Palace, en Santa Pola (Alicante). Querían montar el prostíbulo más grande de Europa, y Álex fue el encargado de contactar con su dueño. Para ello, creó una mercantil, Hispawork, a principios de 2011, y pagaron 120.000 euros de fianza con un cheque y otros 665.000 en efectivo. Conde pactó un alquiler de 40.000 euros mensuales, con opción a compra por 10 millones de euros. Pero la detención de «Cásper», en mayo de ese año, dio con el plan al traste.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional señala que Álex Conde participa como socio o administrador en 18 empresas que no tienen actividad o no producen rendimiento. Además, en una cuenta de la Caixa, entre 2006 y 2010, figuran imposiciones en efectivo por un total de 592.130 euros; otra cuenta del Santander, abierta en julio de 2008 y de la que es titular su hijo, «se nutre principalmente mediante entregas en efectivo, por un total de 55.237 euros»; en una cuenta de Bankinter se adeuda el cheque de 120.000 euros entregado al dueño del hotel de Santa Pola, además de otros muchos gastos en apenas un mes de 2011.

Conde es titular catastral de un chalé de 360 metros cuadrados con piscina en Villalbilla. En total, ha blanqueado 1.432.367 euros.