«Vendo mi riñón por un millón de euros»
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«Vendo mi riñón por un millón de euros»

La crisis azuza cada vez más y hay quienes ponen en venta sus propios órganos. Pero el negocio está en el tráfico de medicinas

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La crisis que padecemos está empujando a alguna gente a anunciarse en internet ofreciendo algún órgano suyo para vender. Sobre todo riñones. No es lo que más está en boga en el comercio ilegal en la red, aseguran fuentes policiales, pero sí lo más llamativo. Desde medicamentos de todo tipo (sobre todo contra la impotencia sexual) a compra-venta de títulos académicos de toda índole, pasando por cocaína. La estafa alcanza también a algunos usuarios de páginas de contactos, que ven cómo su «ciber-ligue» desde el otro lado de Europa no hace más que engatusarle para sacarle todos los cuartos.

«Vendo mi riñón por mis problemas familiares. Soy una persona sana, no fumo ni bebo. Vivo en Madrid. Tengo en mi vida muchísimos problemas y un préstamo que pagar: No tengo otra manera para salvar de estos problemas. Por favor si a alguien interesa o si necesita alguien un riñón, por favor, contacte conmigo. Lo vendo por un millón de euros».

Este anuncio, de un vecino de Arganda del Rey, lo hemos encontrado en internet, como muchos otros. La mayoría, publicados por personas extranjeras que llegaron a España hechizadas por los cantos de sirena de la bonanza económica de hace una década. Ahora, las cosas han cambiado y recurren a soluciones límites como ésta.

Límites, pero también reales e imposibles. Eso es lo que nos asegura un mando de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), de la Policía Nacional. «En España, hicimos una operación hace años sobre la venta de órganos. Hablamos con gente del Servicio de Trasplantes, y nos aseguraron que, tal y como lo tienen protocolizado, es imposible que ese tráfico ilegal exista en España».

Habida cuenta de que en nuestro país existe un orden y una normativa incorruptibles (de lo contrario, existirían médicos que, al margen de la ley y de manera oculta practicaran trasplantes), los «Tengo muchísimos problemas en la vida y un préstamo que pagar»investigadores se preguntaron si el vendedor «comete un delito o no». «Lo que está claro es que quien lo hace es porque tiene mucha necesidad», indica el experto. Y, si el comercio es impracticable, el delito no existe. Así de claro.

Uno de los clásicos en internet es la venta de anabolizantes, llamados con nombres clave («winni»para el Winstrol, por ejemplo) o directamente por su denominación real. En este aspecto sí se han hecho multitud de operaciones policiales, puesto que, además de en gimnasios, los foros web son uno de los principales lugares para comprar este tipo de sustancias para incrementar la masa muscular.

Absténganse policías

Otra cosa, aunque parezca burda, es la venta de droga por internet. Sí, así como suena. Existe, y en bastantes foros, aunque casi siempre a pequeña escala. Este sólo es un ejemplo: «Vendo coca. Muy buena calidad, 60 euros el gramo. Se puede cocinar con amoníaco y sacar base. Sólo entrega en mano en Madrid. Seriedad». Otro anuncio muy similar acaba, por cierto, de la siguiente manera: «Abstenerse curiosos, policías y otro tipo de basura».

«El tráfico de droga por internet existe –corroboran en la BIT-, pero no es masivo. En esos casos, se mezcla la venta pero también el tráfico, porque alguien tiene que suministrarla».

Sin embargo, lo que realmente está en boga en estos tiempos de crisis es la venta de medicamentos que necesitan receta médica por la vía legal. Y, aunque parezca extraño, no todos los casos son constitutivos de delito. «Tiene que suponer un grave daño a la sanidad pública», indica la Policía, por lo que no es igual vender Ibuprofeno, que está castigado con una sanción administrativa, que otro medicamento más fuerte, como un retroviral, cuya venta irregular sí es delictiva.

Contra la disfunción eréctil

Aun así, en la cima de este tipo de comercio se encuentran los fármacos contra la disfunción eréctil. Y dos en particular, la archifamosa Viagra y otro conocido como Cialis. «Suelen venir de países asiáticos, y son falsos. Puede suponer dos delitos. Uno contra la salud pública, por razones evidentes, y otro contra la propiedad industrial, si lo que ofrecen se confunde claramente con las pastillas originales». Es decir, si son una falsificación.

No en vano, el fraude industrial está a la orden del día. Nunca se encuentra en crisis. Hablamos de la venta «on line» de camisetas, chándales, zapatillas deportivas… «El envío suele hacerse por correo desde países asiáticos, sobre todo La India y China. Y ahí puede venir la estafa, porque se abona con tarjeta de crédito y es muchas ocasiones no llega el pedido. Pero sí lo cobran».

Internet, como cualquier herramienta poderosa, tiene su cara y su cruz, dependiendo del uso que se le dé. «Cada vez más gente utiliza el comercio electrónico y la banca on line. Y se vende de todo. Se dan dos grandes bolsas de fraude; una es la compra-venta de aquello que se paga pero no se recibe, y luego todos los tipos de estafas en banca on line», explican en la BIT.

Sicarios y bebés

Después están aquellos casos en los que los sicarios que se ofrecen por internet y los referidos a la venta de personas. «En una ocasión, se produjo una alarma por el posible comercio de bebés... Pero al final se refería aventa de cachorros de animales».

Y ahora se están dando casos de personas que utilizan páginas de contactos y relaciones para ligar, pero con lo que se encuentran al final es con el bolsillo vacío, así que mucho ojo. A más de uno que creía que había conocido al amor de sus sueños allende los Urales, la chica en cuestión le ha sacado primero el dinero del billete de avión a España; luego, para el visado; más tarde, para ayudar al hermano de la muchacha... Yal final le han desplumado 5.000 o 6.000 euros. Pero eso, en estos casos, es el coste del amor.