Cartel de Doña Manolita tras vender el Gordo Premiado
Cartel de Doña Manolita tras vender el Gordo Premiado

Lotería de NavidadDoña Manolita: 114 años repartiendo suerte

Manuela de Pablo abrió en 1904 la céntrica administración de Madrid, convertida ya en una institución dentro de las administraciones de Lotería

MADRIDActualizado:

«Vendiendo sueños desde 1904. La más afamada Lotería de España». Así se describen en Doña Manolita. El pequeño establecimiento de la calle del Carmen se ha convertido en toda una institución para aquellos que esperan que les sonría la fortuna el 22 de diciembre. A ningún premio se le hacen ascos, pero cuando los niños de San Ildefonso cantan el Gordo con la combinación númerica que uno ha comprado, la locura se desata. Y en eso son especialistas los trabajadores de Doña Manolita, que lleva 114 repartiendo suerte y casi 80 grandes premios de Navidad a sus espaldas. [Búscador de números de ABC: Dónde comprar tu décimo para la Lotería de Navidad]

Manuela de Pablo fue la visionaria de este negocio. Nacida en 1879, abrió su primera administración en la calle de San Bernardo en 1904. Según relatan quienes la conocieron, su belleza y carisma hicieron que rápidamente se ganara a sus primeros clientes, sobre todo estudiantes, cuando tenía 25 años. Los premios no tardaron en aparecer en su negocio, una suerte que se mantiene hasta nuestros días que le ha valido para coronarse como la gran administración de Loterías de España.

Las colas que se forman a su alrededor llegan hasta la plaza de Callao. En ocasiones los compradores rozan la multitud, por eso los trabajadores muchas veces reparten números para adjudicar turnos. El Sorteo de Navidad no se entiende sin Doña Manolita, la administración «con más solera de España».

Gente esperando para poder comprar su preciado décimo en Doña Manolita
Gente esperando para poder comprar su preciado décimo en Doña Manolita - Ernesto Agudo

Volviendo a sus orígenes, Doña Manolita se convirtió en una gran empresaria cuando las mujeres estaban relegadas al ámbito doméstico. Y también en musa de artistas. En 1931, ya consolidado el negocio, se trasladó al número 31 de la Gran Vía, donde ahora se levanta un hotel de lujo y varias tiendas de ropa. Quienes la conocen cuentan que su éxito tiene parte divina: lo que impregnó de fortuna su establecimiento fue ir a ver a la Virgen del Pilar y pasar varios décimos por su manto. Leyenda o realidad, la verdad es que funcionó. Con 72 años su historia termina, pero no su legado. Muere el 7 de mayo de 1951.

Administración de Doña Manolita en Gran Vía
Administración de Doña Manolita en Gran Vía - Ignacio Gil

Sus fieles clientes, llegados de todas partes de España que aprovechan la ocasión de visitar Madrid para hacer una parada en el número 22 de la calle del Carmen, se han multiplicado. Doña Manolita no es solo un fenómeno de la capital, sino que sus números viajan gracias también a la compra online que ofrecen en su página web. Pocos locales alcanzan sus cifras: se calcula que cada año puede vender 70 millones de décimos, algo valorado –nada más y nada menos– en 1.400 millones de euros. Los números se agotan con rapidez en esta administración, gracias a la admiración –o esperanza– que los jugadores le profesan a la espera de convertirse en agraciados. Algo que algunos conseguirán el próximo 22 de diciembre.

Los trabajadores de Doña Manolita celebran, el año pasado, el premio Gordo
Los trabajadores de Doña Manolita celebran, el año pasado, el premio Gordo - Isabel Permuy