Lotería de Navidad 2012: 200 años de anécdotas y meteduras de pata con el Gordo
Los errores más simpáticos suelen ser los de los entrañables alumnos del colegio de San Ildefonso - ernesto agudo

Lotería de Navidad 2012: 200 años de anécdotas y meteduras de pata con el Gordo

Quintos premios que son primeros, bolas que acaban en una maceta, miles de números por los suelos.... El sorteo de Navidad juega todos los años alguna que otra mala pasada a sus protagonistas

Madrid Actualizado:

La suerte está echada. Para los que llevan décimos, pero también para las muchas personas que participan y trabajan en el sorteo de Navidad. La fortuna y la fatalidad se dan la mano casi siempre para hacerles pasar algún que otro mal trago... Con el tiempo pasan a la historia de la Lotería como anécdotas, divertidas las más de las veces, pero a quien le toca sufrirlas llegan a amargarle la fiesta.

Los errores más simpáticos suelen ser los de los entrañables alumnos del colegio de San Ildefonso. Ya en 1954, un niño cantó para el número 4.073 un premio de 10.000 pesetas, cuando en realidad el número había sido premiado con 200.000. Toda una alegría para los barceloneses que habían adquirido dicho décimo. En 1960 se volvió a repetir una equivocación similar, y se cantó como un tercer premio (7.500.000 pesetas) un número al que en realidad le correspondían 750.000. El error fue subsanado después de diez largos minutos.

Muchos espectadores recordarán el premio que dio Carolina, entonces de 13 años. Sonrió al recoger la bola y ver que el número que iba a cantar era un quinto. Pero cuando llegó a la mesa, se dio cuenta de que no había visto el último cero y que correspondía al Gordo. El primero dado por una niña, aunque no fuera cantado por ella misma. La suerte le ha premiado aquella faena. La protagonista de la anécdota trabaja en la actualidad para la empresa de publicidad encargada del anuncio de la Lotería de Navidad.

Al año siguiente, se volvió a repetir la misma escena. Otra chica, esta vez Gemma Suárez, cantó un premio de 125.000 pesetas para el 20.064. Cuando el inspector de la mesa comprobó el número, exclamó: « ¿Qué has cantado aquí, niña?». Después de un revuelo inmenso y una tensión palpable, desde el equipo de verificación se aclaró que Gemma debía haber cantado el Gordo, premiado con 250 millones de pesetas.

Uno de los deslices más divertidos se produjo en el sorteo de 2006. Una bola díscola se le escapó de los dedos a una niña de San Ildefonso, yendo a parar a una Flor de Pascua cercana a la mesa. Mientras la buscaba, se le escapó un nervioso comentario: «Joder, se me ha caído la bola en la planta. ¿Dónde esta...? ¡Qué vergüenza! No la encuentro. No está». Por fortuna, juguetona fortuna, estaba.

Pero no solo los niños de San Ildefonso meten la pata de vez en cuando. El propio personal encargado de supervisar todos los elementos del sorteo y dejarlos listos para el gran día de la suerte también comete fallos. Una noche, antes del sorteo, transportaban el paraguas donde se cuelgan las liras para enseñarlas al público previamente a que comience el sorteo. El aparatoso mecanismo cayó y sus 55.000 bolas se desperdigaron por todo el salón de actos. Todo el personal presente se puso rápidamente a recogerlas. Milagrosamente, aparecieron todas y el sorteo se celebró con normalidad.

En 2004 otro error de la Organización Nacional de Loterías y Apuestas del Estado al pasar el listado de los números premiados llevó de la alegría a la decepción a muchos participantes, ya que la lista contenía errores en las centenas del gordo. Era la segunda vez en que el ente tenía que corregir el listado oficial de premiados en el Sorteo de Navidad.

Es probable que este sábado haya nuevos episodios...