Ocho tesoros ocultos de Madrid
El Cuartel del Conde Duque, antiguo edificio militar, es hoy uno de los mayores centros culturales de Madrid - de san bernardo

Ocho tesoros ocultos de Madrid

El patrimonio artístico e histórico de la ciudad esconde joyas a menudo olvidadas o desconocidas que merece la pena visitar

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El patrimonio artístico e histórico de la ciudad esconde joyas a menudo olvidadas o desconocidas que merece la pena visitar

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  1. Un templo de la historia y la cultura

    El Cuartel del Conde Duque, antiguo edificio militar, es hoy uno de los mayores centros culturales de Madrid
    El Cuartel del Conde Duque, antiguo edificio militar, es hoy uno de los mayores centros culturales de Madrid - de san bernardo

    Antiguo edificio militar y casi destruido en 1869 por un incendio, el Cuartel del Conde Duque es hoy uno de los mayores centros culturales de Madrid y entre sus muros atesora la historia de la ciudad. En sus 58.777 metros cuadrados, con más de 100 kilómetros de estanterías, conserva antiguas partituras, publicaciones de todo el mundo desde el siglo XVIII e, incluso, los «Autos Sacramentales» de Calderón de la Barca escritos de su puño y letra.

    Fue construido en 1717 por orden de Felipe V, primer Borbón, para albergar los 600 soldados y 400 caballos de su guardia personal, la Real Guardia de Corps. Y aunque durante un tiempo se pensó que debía su nombre al conde duque de Olivares, valido de Felipe IV, lo cierto es que se refiere al III duque de Berwick y Liria y Conde de Lemos, casado con una hija del duque de Alba y cuya familia conservó la propiedad de los terrenos del cuartel hasta 1943.

    En los años ochenta comenzaron las obras de reforma integral, con el objetivo de dedicar el edificio a fines culturales. Hoy alberga, por ejemplo, el Archivo de la Villa (con su Fuero de 1202), la Biblioteca Histórica, la Hemeroteca Municipal, la Biblioteca Musical y el Museo Municipal de Arte Contemporáneo.

  2. Un parque para la duquesa de Osuna

    El parque de El Capricho se construyó para el disfrute de la duquesa de Osuna
    El parque de El Capricho se construyó para el disfrute de la duquesa de Osuna - belén díaz

    Es uno de los parques con más riqueza artística e histórica de Madrid, pero también uno de los más desconocidos. El jardín histórico de El Capricho fue construido a finales del siglo XVIII por iniciativa de María Josefa Alonso Pimentel, duquesa de Osuna, una de las principales damas de la época y protectora de artistas, toreros e intelectuales.

    Son catorce hectáreas dominadas por el Palacio de los duques de Osuna y decoradas al gusto de la duquesa para evadirse del ajetreo de la ciudad. Lugar de juegos y celebraciones, el jardín está salpicado con los «caprichos» que la dama mandó construir en él a modo de adornos: la Casa de la Vieja, el Casino de baile, el Abejero, el Fuerte, la Ría...

    Durante la Guerra Civil se convirtió en el Cuartel General de Ejército del Centro y de aquella época se conserva el búnker del general Miaja, desde el que dirigió la defensa de Madrid.

  3. El palacio de Borghetto

    El despacho principal de la Delegación del Gobierno, decorado con motivos orientales
    El despacho principal de la Delegación del Gobierno, decorado con motivos orientales - belén díaz

    Desde que se construyera en 1913, el Palacio de Borghetto ha tenido varias vidas: residencia del marqués Felipe Morenés y García-Alesson, Embajada de Japón hasta 1953, sede de la Diputación Provincial y, desde 1986, sede de la Delegación del Gobierno.

    Obra del arquitecto Ignacio de Aldama, sigue el estilo que por entonces estaba tan de moda en Francia, el de los «luises». Está decorado con pinturas procedentes del Reina Sofía y del Prado y guarda una valiosa colección de relojes ingleses y franceses.

    La huella más palpable de su pasado como Embajada de Japón se encuentra en el despacho principal, ahora ocupado por la actual delgada del Gobierno, Cristina Cifuentes, decorado al estilo oriental, con puertas ornamentadas con relieves de temática oriental y artesonado dorado sobre fondo rojo en el techo.

  4. Los secretos del Congreso

    Vista general del hemiciclo en el Congreso de los Diputados
    Vista general del hemiciclo en el Congreso de los Diputados - jaime garcía

    No es ningún tesoro oculto, pero sí oculta unos cuantos tesoros. En la Carerra de San Jerónimo, lugar donde reside la soberanía popular, escenario del rifirrafe y de la diferencia política, se esconden también detalles que escapan a las cámaras que retratan continuamente la labor de los diputados en el Congreso.

    Cada rincón está marcado por la historia en este palacio levantado sobre el solar que ocupaba el antiguo convento del Espíritu Santo. Fue Isabel II quien colocó la primera piedra en 1843, aunque la inauguración tuvo lugar unos cuantos años después, en 1850. Custodiada por dos leones elaborados en Sevilla con el bronce fundido de dos cañones incautados al enemigo en la Guerra de Marruecos, la puerta principal del Congreso se abre en ocasiones muy puntuales: al inicio de cada legislatura para recibir al Rey y una vez al año en la jornada de puertas abiertas.

    El hemiciclo, grabado y retratado e infinidad de ocasiones, guarda pocos secretos, pero sí muchos vestigios de la historia pasada y reciente: desde las dos estatuas de los Reyes Católicos que flanquean al presidente de la Cámara, hasta los disparos de Tejero durante el 23-F.

    Los 80 cuadros, 20 esculturas, 14 tapices y cinco relojes que custodia hacen del Congreso un verdadero museo. Su archivo guarda también con mucho celo los originales de las ocho Cartas Magnas que se han redactado en la historia de España. Y sus sótanos están cargados de leyendas y rumores que hablan de una red de túneles que conectan el edificio con el hotel Palace, los Jerónimos, el Monasterio de las Descalzas Reales y el Palacio Real.

  5. Un convento reconvertido en Senado

    Biblioteca de estilo neogótico del Senado, construida en 1882
    Biblioteca de estilo neogótico del Senado, construida en 1882 - isabel permuy

    El palacio del Senado ha sido testigo de excepción de la agitada vida política española durante el siglo XIX. Sede del debate parlamentario o lugar de recogimiento y rezo según lo que marcara la historia en cada momento, este edificio fue en origen un convento, el de Doña María de Aragón, fundado en 1590. Pero varios siglos después, cuando las Cortes de Cádiz se trasladaron a Madrid y fue necesario buscar un edificio para celebrar las sesiones parlamentarias, el convento se transformó en lo que hoy es el Senado.

    La primera sesión se celebró el 2 de mayo de 1814 y desde 1934 ostenta la condición de Cámara Alta (Estamento de Próceres por aquel entonces). Desde entonces, ha sufrido sucesivas reformas que han convertido el antiguo convento en el actual palacio del Senado. En 1882 Bernardo Asín construyó su espléndida biblioteca, de estilo neogótico, y casi un siglo después, en 1991, se inauguró la última ampliación, que creó un nuevo hemiciclo y la ya característica fachada curva que se puede ver desde la calle Bailén.

  6. Una joya bizantina en el corazón de Madrid

    La iglesia de San Manuel y San Benito, una joya de estilo bizantino en el centro de Madrid
    La iglesia de San Manuel y San Benito, una joya de estilo bizantino en el centro de Madrid - de san bernardo

    Una joya de estilo bizantino se esconde en pleno corazón de Madrid, a pocos metros del parque de El Retiro y de la Puerta de Alcalá. La iglesia de San Manuel y San Benito celebra este año su centenario: la primera piedra se colocó el 4 de mayo de 1903, aunque las obras de construcción no finalizaron hasta 1910.

    La iglesia se levantó a iniciativa de Manuel Caviggioli y Benita Maurici, un matrimonio de origen italiano y humilde nacidos en Barcelona, que lograron hacer fortuna en Madrid y quisieron construir el templo para que sirviera de panteón y un convento para que se diera formación gratuita a los obreros. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1982 y rehabilitada en 2006.

  7. El palacio de Godoy

    Una de las estancias del Palacio de Godoy, que alberga el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales
    Una de las estancias del Palacio de Godoy, que alberga el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales - belén díaz

    Carlos III ordenó levantarlo en 1776 para servir de residencia a su secretario de Estado, el marqués de Grimaldi, y Sabatini ideó este palacio que, sin embargo, se terminó de construir en tiempos de Carlos IV. El conde de Floridablanca finalmente lo estrenó, pero fue Godoy quien le dio nombre y lo enriqueció con la labor de los mejores decoradores de la época, aunque buena parte de ese trabajo ya no se conserva en la actualidad.

    El Palacio tuvo otros ocupantes ilustres, como el francés Murat, y más tarde sirvió de sede para el Consejo del Almirantazgo, la Biblioteca Real –los libros se traían de Palacio por pasadizos subterráneos–, y los Ministerios de Gracia y Justicia, Guerra, Marina y Hacienda. En 1962 fue declarado Monumento Histórico-Artístico.

    Antes, en la segunda mitad del siglo XIX, había sufrido un incendio y había sido derribado en parte por las obras de ensanche de la calle Bailén. También sirvió de vestidor de reinas: del Palacio de Godoy salió María Cristina para casarse cpm Alfonso XII y lo mismo hizo Victoria Eugenia antes de su boda con Alfonso XIII. Hoy alberga el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

  8. Seis siglos de historia en el mar

    Gran escalinata de mármol de carrera en el Museo Naval
    Gran escalinata de mármol de carrera en el Museo Naval - ángel navarrete

    Seis siglos de historia de la Armada, desde los Reyes Católicos hasta la actualidad, contemplan a todo aquel que se sitúa a los pies de la gran escalinata de mármol de Carrara del Museo Naval. En el Paseo del Prado, antes sede del Ministerio de Marina, ahora Cuartel General de la Armada, se encuentra el que es considerado como el museo más antiguo de Europa.

    Sus orígenes se remontan a 1792, aunque no fue abierto al público hasta 1843. En su interior alberga más de 10.000 piezas de la historia de la Armada española: mapas, maquetas, armas y piezas de artillería (entre las que figuran dos parejas de pistolas de Napoleón)... Destaca la Sala del Real Patronato, que simula un camarote, y el mapa más antiguo sobre el continente americano que se conserva en el mundo.