El alto vuelo del águila imperial en Madrid
Este pollo de águila imperial fue encontrado herido y deshidratado. Tras recibir los cuidados del CRAS, ha sido devuelto a un nido con otra madre - COMUNIDAD
NATURALEZA

El alto vuelo del águila imperial en Madrid

Gracias a los esfuerzos realizados en la mejora de su hábitat, esta especie protegida está en máximos históricos

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La presencia del águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la Comunidad ha alcanzado máximos históricos. Tanto es así, que algunas zonas de la región están al límite de su capacidad para albergar estas aves. El número de parejas reproductoras se sitúa en la actualidad en 43, el mayor desde que hay registros de esta especie. Desde 2009, año en que eran 30 las parejas existentes, viene produciéndose un aumento al año de casi un 10 por ciento.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid ha asegurado un adecuado nivel de protección de esta ave en peligro de extinción y ha garantizado la conservación de la población a largo plazo. En ello, han sido fundamentales los esfuerzos en el incremento y la mejora del hábitat del águila imperial y de sus presas, lo que ha propiciado el aumento del número de parejas y del territorio que ocupan, así como de sus áreas de reproducción, que se han extendido al este, el centro y el suroeste de la región.

En la conservación de la especie entran en juego actuaciones sobre el medio, como la adecuación de los tendidos eléctricos o la colocación de plataformas para que las aves nidifiquen en lugares seguros. También sobre su hábitat: por un lado, la repoblación de árboles, y por otro, asegurar la presencia de especies de presa, como los conejos, para que puedan reproducirse y expandirse, lo cual se consigue creando pequeñas zonas de siembra donde había monte continuo o haciendo madrigueras artificiales.

Sociedad y conservación

La parte más importante en la conservación del águila y de otras especies, según Felipe Ruza, subdirector general de Conservación del Medio Natural, es la que afecta a ganaderos, agricultores y propietarios de fincas. Con ellos la labor es diaria; un trabajo de sensibilización, psicológico en algunos casos, dice Ruza, y muchas veces inapreciable. «Cuando se piden permisos de poda o para hacer caminos, por ejemplo, hablamos con la gente para que sea cuidadosa. El objetivo es que si alguien tiene un nido de águila en su terreno, lo vea como una oportunidad más que como una molestia», apunta el subdirector.

La sociedad, en general, también juega un papel fundamental en la conservación, al comunicar la existencia de animales heridos en el campo. El hospital de fauna de la comunidad recibe una media de ocho animales al día para su recuperación y posterior reintroducción en el medio natural. Desde su apertura, en julio de 2010, el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de la Comunidad de Madrid (CRAS) ha recibido un total de 7.500 ejemplares, y se ha convertido en el mayor y más avanzado hospital de España en el tratamiento y la rehabilitación de animales silvestres heridos.

El porcentaje de recuperación de animales de este centro de Viñuelas, en el límite con Tres Cantos, supera el 60 por ciento, y se coloca 20 puntos por encima de la media nacional.

Un hospital de referencia

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres se trasladó hace tres años desde Buitrago para disponer de unas instalaciones más amplias y modernas. Ahora cuenta con cinco hectáreas de superficie y un presupuesto anual en torno a los 300.000 euros.

En colaboración con distintos organismos, entre las funciones del CRAS está el control de la avifauna en Barajas, mediante la retirada de huevos y pollos del ámbito de influencia del aeropuerto. Desde 2010, se han recogido y trasladado al hospital de fauna cerca de cien pollos y huevos para su cría o incubación y su posterior liberación.

El personal del este hospital de animales los recoge tras recibir una alerta, proveniente de organismos oficiales (Seprona, agentes forestales, AENA, Policía Local…) o de particulares. El CRAS recibe avisos telefónicos (91-276-06-26) los 365 días del año.

De los ejemplares acogidos por el hospital, el 75 por ciento corresponden al grupo de las aves, de las cuales cabe destacar, por su grado de protección, las rapaces, con casi el 10 por ciento del total. Los reptiles, en su mayoría exóticos, representan el 20 por ciento de los animales ingresados.

La Comunidad de Madrid alberga cerca de 300 especies de aves, muchas de ellas protegidas y difíciles de ver en otros lugares del planeta, como el águila imperial, la avutarda o el abejaruco, además del buitre negro, cuya población en la región está también en máximos históricos. En concreto, acoge 36 especies de aves de interés especial y 25 protegidas. En el territorio madrileño se encuentra la mayor concentración del mundo de cría de águila imperial y el 3 por ciento de la población mundial de avutarda.