Pablo Iglesias, secretario general de Podemos
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos - m. muñiz

Pablo Iglesias se va sin acuerdo por querer imponer la marca Podemos

El líder del partido morado, para quien «la sigla en la papeleta es innegociable», se declara «optimista» y augura que pronto se clarificarán las cosas

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Pablo Iglesias quiso irse de Galicia dejando un resquicio «para la esperanza de cara a conseguir la unidad popular». Sin embargo, esta declaración de intenciones choca con la realidad derivada de su afirmación de que «la sigla en la papeleta es innegociable». Iglesias sólo accedió a buscar una fórmula que permita la creación de un hipotético grupo parlamentario gallego en el Congreso.

La concesión de Iglesias no satisface a los nacionalistas. El alcalde de Santiago, Martiño Noriega, aseguró durante una comparecencia conjunta con Iglesias que«no debe haber corsés previos o proyectos de casas prefabricadas mientras no se defina el campo de juego», y para suavizar el reproche añadió que «es posible encontrar un lugar de encuentro».

El nexo común del diálogo entre todos los actores «rupturistas» se mantuvo durante los dos días de visita de Iglesias. El secretario general de Podemos avanzó que «el diálogo va a continuar, porque consideramos que estamos en un año histórico en el que la posibilidad de cambio es real». Para tratar de alejar la idea de que la imposición del logo no es una decisión caprichosa, sino fruto de la asamblea de Vista Alegre, aclaró: «Ahora bien, no sólo planteamos que podemos añadir otro nombre, sino que en términos comunicativos en cada lugar puede haber diferentes formas de expresarlo y de hacer campaña, independientemente de las papeletas que aparezcan en los programas».

La diferencia de criterios entre los interlocutores, derivada de la pugna por liderar el proceso de unión, también fue suavizada por el alcalde de Santiago. Noriega señaló: «Nosotros siempre somos optimistas mientras existan posibilidades de diálogo y los canales de diálogo son una garantía que van a continuar». Además aclaró que había trasladado a los dirigentes de Podemos la experiencia de Compostela Aberta al referirse a la «importancia del proceso de unidad popular como resultado de la confluencia de la unidad partidaria y de la unidad popular».

La polémica sobre la forma de comparecencia y el proceso también mereció el reproche del BNG. El portavoz nacional, Xavier Vence, sostiene que la candidatura que «necesita» Galicia pasa por un compromiso para contar con un grupo con «personalidad jurídica propia» en el próximo Congreso de los Diputados y, en este sentido, aseguró que es «todo lo contrario a lo que propone Pablo Iglesias», el líder de Podemos.

Mitin en Vigo

Iglesias finalizó su recorrido con un mitin en Vigo. Allí ante un auditorio entregado instó a que la sonrisa sea «el símbolo del cambio» y pidió a los ciudadanos que sonrían cuando otros «mientan» y «difamen», y a conseguir que «millones de sonrisas derroten el miedo. En esta caso la apelación a la sonrisa no es nueva, el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero tiene la patente, pero Iglesias hizo esfuerzos para parecer amable y, ya que no se llevó nada cerrado, se quedó con los aplausos.