Alejandro Marques (i), Mario Cardama (c) y Joaquín Rial (d), los tres socios fundadores
Alejandro Marques (i), Mario Cardama (c) y Joaquín Rial (d), los tres socios fundadores - efe

Crean un prototipo flotante que genera energía de las mareas

El sistema se probará definitivamente en Escocia en 2016 durante dos años

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Se trata de la primera plataforma mareomotriz flotante de España diseñada por la empresa redondelana Magallanes Renovables y desarrollado por el consorcio integrado por Sagres, Francisco Cardama y CNV Naval Architects. El artefacto, un trimarán con turbinas instaladas en la parte de abajo, tiene por objetivo generar energía a través de las corrientes marinas, y es el resultado de ocho años de investigación.

La iniciativa se presentaba este lunes en el astillero vigués Cardama, encargado de su ensamblaje. El modelo, enmarcado en el denominado Proyecto Magallanes, nace con el firme propósito de ser comercializado y exportado, teniendo en cuenta que en Europa existen al menos 106 posibles emplazamientos susceptibles de explotación, pues puede ser instalado en cualquier área del mundo a partir de 30 metros de profundidad.

«Una ciudad como Vigo podría ser autónoma con 200 trimaranes en la ría», apuntaban ayer sus responsables a modo de ejemplo. Con todo, este proyecto industrial no se ha desarrollado pensando en Galicia, ya que se necesita más velocidad de marea.

Alejandro Marqués de Magallanes, principal impulsor del proyecto, ponía el acento en el protagonismo de Galicia en la «carrera por la energía mareomotriz» y la importancia de una iniciativa que integra «toda la cadena de valor de la industria vinculada al mar».

Más barato y limpio

Un sistema que permitirá en un futuro obtener energía «donde los otros no han podido llegar» gracias a su flotabilidad, tal y como destacaba, uno de los consejeros de Magallanes Renovables, José Manuel Fernández. Por su parte, Mario Cardama incidía en «el importante volumen de mano de obra y trabajo y los miles de empleos que puede dar el desarrollo en Galicia de un proyecto de estas características» ya que, según las previsiones, la construcción se realizará «en grandes cantidades».

Además, frente a otros sistemas —presa, pilar y fondo, con altos costes de instalación y mantenimiento y gran impacto ambiental—, ofrece una alternativa más económica y limpia.

Hasta el momento, de los 13 millones de euros con los que cuenta el proyecto —entre inversión privada y apoyo público del CDTI y la Xunta—, se han invertido 7,72 millones de euros en la fase de investigación y diseño de la tecnología. En ella han participado cuarenta investigadores de las universidades gallegas, centros tecnológicos y firmas de ingeniería.

Ahora, el prototipo de 42 metros de eslora —con hélices de 19 metros de largo— y 350 toneladas de peso a punto de culminarse realizará las primeras pruebas en la Ría de Vigo entre junio y julio, para luego continuar, en 2016, con las verificaciones en el Centro Europeo de Energías Marinas, situado en las islas Orcadas de Escocia.