El franciscano en los exteriores de la Iglesia de O Cebreiro
El franciscano en los exteriores de la Iglesia de O Cebreiro - efe

Libertad provisional para el fraile de O Cebreiro acusado de abusos sexuales

El religioso no podrá acercarse al término municipal lucense de Pedrafita ni a las víctimas

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José Quintela Arias, el fraile franciscano que se hacía cargo del santuario de O Cebreiro (Lugo), ya es libre. El Juzgado de Instrucción de Becerreá emitió el pasado viernes un auto de libertad provisional para el religioso, que no podrá acercarse al término municipal lucense de Pedrafita ni a las víctimas. Éstas son un joven discapacitado y una menor de 17 años (primos entre ellos), a los que supuestamente habría abusado sexualmente. Por este motivo era detenido el 23 de febrero para, cinco días más tarde, ingresar en la prisión de Bonxe.

Se le acusa además de otro delito de prostitución, al interpretar que pagaba a la menor con dinero del cepillo del templo. Sin embargo, desde el principio Quintela negó haber abusado de una persona discapacitada y haber pagado a las víctimas para mantener relaciones sexuales. Sí reconoció que las mantuvo con la menor de 17 años, pero que éstas eran consentidas. Extremo, este último, que la joven confirmó ante el juez, al que admitió que le daba pequeñas cantidades de dinero —entre 50 y 100 euros— a modo de ayuda económica a su familia.

En una declaración «bien construida, argumentada y cargada de arrepentimiento», según la defensa que le asiste, el religioso no tuvo reparos en detallar los encuentros con la joven, sin embargo negó categóricamente y «con mucha vehemencia» haber mantenido encuentros de naturaleza sexual con su primo discapacitado. Y confesó: «No lo pensé, se me fue la cabeza con el tema de la menor y no me di cuenta en aquel momento de las consecuencias».

El franciscano también reconoció que «existe una fotografía con la mujer con poca ropa y con un billete de 20 euros a la altura del pubis», pero desmiente cualquier otro tipo de instantánea más comprometedora.

Desde el primer momento la Iglesia reaccionó con prontitud tras darse a conocer la investigación, y optó por relevarlo en todas las funciones pastorales. Se desconoce su paradero actual.