Las instalaciones de Pedralonga llevan sin uso quince meses
Las instalaciones de Pedralonga llevan sin uso quince meses - abc

Espadas en alto por la Fábrica de Armas

A falta de dos semanas para que Defensa realice la adjudicación definitiva, casi todos los actores implicados insisten en asegurar que queda partido

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Aunque resulte casi redundante cuando lo que hay en juego es una Fábrica de Armas, los aspirantes a hacerse con el control de la planta coruñesa de Pedralonga están dispuestos a presentar batalla hasta el último momento. La guerra estuvo muy lejos de acabar el 15 de septiembre, cuando la mesa de adjudicación del Ministerio de Defensa —titular de las instalaciones— valoró la propuesta de Hércules de Armamento nueve puntos por encima de la del Grupo IFFE. La mayoría de los actores que intervienen en el mayor culebrón económico y laboral de La Coruña de esta década aseguran que el 63-54 que anotó el departamento de Pedro Morenés no es más que un marcador parcial. Que todavía falta tiempo para el final del partido.

El pitido definitivo sonará, como muy tarde, el 14 de octubre, la fecha límite que tiene el Gobierno central para designar al ganador de una pugna que tiene como premio la codiciada Fábrica de Armas coruñesa, una planta que lleva parada desde junio de 2013, cuando Santa Bárbara Sistemas decidió cerrarla. Buena parte de sus trabajadores permanecieron encerrados en las instalaciones, realizando tareas de mantenimiento de la maquinaria, hasta el 28 de marzo de este año, cuando las abandonaron para que Defensa retomase el control de las instalaciones y pudiese convocar el concurso.

«Si supiésemos las condiciones que se iban a poner, no hubiésemos abandonado la fábrica», afirma Roberto Teijido, expresidente del comité de empresa, que está muy indignado con lo decidido por la mesa de adjudicación. Este militante de UGT se alineó ya desde un primer momento con la propuesta de IFFE, la escuela de negocios afincada en San Pedro de Nós, y con él los 60 trabajadores fieles a este sindicato. El resto de la plantilla, más cercana a la CIG, abandonó el encierro mucho antes y no muestra la animadversión hacia la propuesta de Hércules de Armamento de la que sí hacen gala los seguidores de Teijido.

Las diferencias entre unos y otros vienen de atrás, pues la cabeza visible de este grupo industrial, Ramón Mejuto, fue el último director de la factoría. La tensión entre unos y otros llegó a su punto álgido cuando el antiguo comité de empresa impidió a Mejuto visitar la planta de Pedralonga junto a un grupo de inversores. «Esto huele mal», afirma ahora el sindicalista.

El que, si Defensa mantiene el criterio de la preadjudicación, será el próximo director de la fábrica, se muestra tranquilo. Cree que el asunto está prácticamente cerrado y, en los pocos minutos que pudo conversar con ABC antes de entrar a una reunión, atribuyó a la «corrección política» las declaraciones de algunos dirigentes, entre ellos del alcalde de La Coruña, Carlos Negreira, llamando a la prudencia.

Graves acusaciones

En los últimos días las disputas se han enturbiado y, desde el bando que forman Teijido y el Grupo IFFE, se ha aludido a una supuesta fotografía de Juan Gómez, de Hércules de Armamento, con un traficante de armas nicaragüense, y a la vinculación con negocios inmobiliarios de algunos inversores del grupo. Ricardo Blanco, el otro candidato a liderar la fábrica, anuncia que si finalmente IFFE pierde la fábrica presentará un recurso, sea en forma de impugnación o por la vía de lo contencioso-administrativo.

«Nuestra impugnación prosperaría sin duda alguna de ser cierta solamente la cuarta parte de las informaciones que están saliendo», advierte Blanco. Su proyecto, basado en la fabricación de resinas compuestas o composites, tiene ya un plan B: trasladar la producción a una planta cerca de Vigo, algo que ya han empezado a hacer. Todo indica, pues, que las espadas seguirán en alto por la Fábrica de Armas, como mínimo, durante dos semanas más.