Sede de la escuela de negocios del Grupo IFFE, en Oleiros (La Coruña)
Sede de la escuela de negocios del Grupo IFFE, en Oleiros (La Coruña) - MIGUEL MUÑIZ

Un Silicon Valley en La Coruña

El Grupo IFFE, con sede en Galicia, se hará con toda probabilidad con la antigua Fábrica de Armas para convertirla en un centro de innovación

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El 28 de junio pasado cerraba la Fábrica de Armas de La Coruña, poniendo un punto (no estaba claro si seguido o final) para los más de setenta años de historia de una de las industrias más emblemáticas de Galicia. La multinacional americana, que la gestionaba, General Dynamics, alegó que, para una factoría que producía casi únicamente armamento ligero para el Ejército español, como era la coruñesa, la reducción del presupuesto de Defensa hacía que la demanda fuese insuficiente para mantener la actividad.

No obstante, la plantilla de la fábrica, el Ayuntamiento de La Coruña y la Consellería de Economía e Industria no se resignaron. Los primeros, con sus constantes reivindicaciones; y las instituciones, con sus gestiones para encontrar nuevos inversores para la factoría de Palavea, ayudaron a poner en el mapa el gran atractivo que, aún a día de hoy, poseían las instalaciones que abandonaba General Dynamics.

Después de que el portavoz del consistorio coruñés apuntase a que había tres inversores interesados en continuar con la actividad económica de la fábrica, parece claro que la compañía que va a la cabeza y a una distancia muy corta de la meta es el Grupo IFFE, que actualmente posee una escuela de negocios en la parroquia de San Pedro de Nós, en Oleiros.

Mirada a los Estados Unidos

Esta entidad deja claro ya desde su propio nombre cuáles son sus principales inquietudes: las siglas IFFE responden a Instituto de Formación Financiera y Empresarial. Aún así, el presidente del grupo, David Carro Meana, prefiere decir que la I es de innovación, quedando así claras las tres patas que sostienen la empresa. «Con los programas formativos pretendemos cubrir todas las necesidades de conocimiento de nuestros alumnos y conformar su talento», comenta el empresario coruñés a ABC, «en el área de innovación poner ese talento al servicio de la creación de valor añadido y en el ámbito empresarial, fomentar que esas personas que formamos se orienten hacia el emprendimiento». Les gusta definirse con un término que, tal y como reconocen, «está de moda en otras latitudes»: la formación de ecosistemas de innovación abierta.

Las cabezas pensantes detrás del IFFE tienen siempre un ojo puesto al otro lado del Atlántico, en los Estados Unidos, concretamente, en dos de las instituciones que más hicieron por el desarrollo técnico y científico durante el siglo XX: el Massachussets Institute of Technology (MIT) y el Stanford Research Institute (SRI). Posiblemente, estas siglas sonarán más familiares al decir que el MIT es el «alma máter» de Tim Berners-Lee, inventor de la web, y que también está detrás del e-mail, el radar o el proyecto genoma humano. Por su parte, el SRI está vinculado a otras grandes creaciones como Google, las terapias de anticuerpos contra enfermedades autoinmunes o cáncer y el amplificador de fibra óptica que hizo posible la explosión del internet de banda ancha.

«Compromiso total»

Convertirse en una institución semejante a estas dos en el mismo corazón de Galicia es el ambicioso objetivo que se marca el Grupo IFFE. Y, siguiendo su modelo, quieren poner una de las primeras piedras de su proyecto en un sector en el que, desde siempre, MIT y SRI concentraron muchas de sus energías: la industria de defensa. «Es el sector más exigente que hay, pues el margen de error es casi nulo», comenta Carro Meana. Y vieron en la Fábrica de Armas de La Coruña, con sus instalaciones y su experta plantilla, una magnífica oportunidad de inversión.

Así, a falta de los últimos trámites y negociaciones con la Consellería de Economía e Industria, de la que queda ver de qué forma apoyará el proyecto, será el Grupo IFFE quien se haga cargo de la veterana factoría de Palavea para darle un lavado de cara casi total y convertir el complejo creado en los años cuarenta en un centro puntero. «El compromiso por parte del Ayuntamiento y la Xunta es total», confirma el presidente de IFFE a este medio.

«Además del compromiso personal, pues todos somos gallegos, estamos convencidos de que la fábrica es una muy buena oportunidad», prosigue Carro, «presentamos un programa muy concreto: con inversión, con mucho talento involucrado».

Desde el Grupo IFFE señalan que lo que más les atrajo de la Fábrica de Armas fue, tanto sus instalaciones y maquinaria puntera, que «permite estándares de calidad que se consiguen en muy pocos sitios» y el saber hacer de su plantilla. En el futuro de la Fábrica de Armas tienen también sitio algunas piezas clave de su antigua plantilla, aunque los responsables del proyecto recalcan que contratarán a una mayor o menor parte del personal «dependiendo de la demanda», pues están seguros de que existe. «Quizá más en el extranjero que en España, pero haberla hayla», ratifican.

«No es que vaya a generar un gran volumen de empleo comparado con otras actividades, pero sería un empleo de calidad, pues hablaríamos de la única industria capaz de producir algunas piezas», afirma Carro Meana.

Diversificación: no solo armas

En el proyecto del IFFE, la Fábrica de Armas no fabricará solo armamento. Creen que la maquinaria que allí tienen —que incluye futuristas herramientas como soldadoras por haz de electrones, nanotecnología o instrumentos de mediciones por láser— permitirá construir materiales para otros sectores. En concreto, piensan en industrias que consuman mecanizados complejos, como la aeronáutica o la automoción. «Hay que recordar que dos miembros de nuestro Consejo de Innovación formaron parte del laboratorio de materiales de Stanford durante treinta años y, cuando vieron la fábrica, vieron que tenía multitud de posibilidades», recuerda el presidente del Grupo IFFE.

Dentro del ámbito de la industria armamentística, los futuros dueños de la Fábrica de Armas piensan diversificar también su producción y buscar más allá del armamento ligero, que era lo que producía principalmente cuando estaba General Dynamics al mando.

Aún así, Meana no quiere predecir lo que harán en un futuro y comenta que irán «allá donde les lleve el mercado». Para que este futuro sea más prometedor, desarrollarán en Palavea una «factoría de innovación, un centro de referencia en I+D, para poder llevar a otros sectores las cosas que allí se hagan». Mencionan sectores con todo por delante como las telecomunicaciones o el de los materiales. «Imagínate poder hacer que un bien cualquiera pese la mitad», fantasea Carro Meana.

Dar respuesta a estas preguntas y ponerle forma al futuro industrial de La Coruña es el objetivo de los, con casi toda seguridad, nuevos dueños de la Fábrica de Armas.