Joan Ribó, en una imagen de archivo
Joan Ribó, en una imagen de archivo - mikel ponce
política

Ribó crea un gabinete para la «normalización lingüística» del valenciano

El Ayuntamiento quiere «garantizar» el cumplimiento del reglamento municipal en la señalización de las calles, los topónimos u otras indicaciones

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El Ayuntamiento de Valencia creará de forma "inminente" un Gabinete de Normalización Lingüística para, entre otros aspectos, dinamizar el uso del valenciano y garantizar el cumplimiento del reglamento municipal en cuestiones como la señalización de las calles, los topónimos u otras indicaciones, que tienen que hacerse en valenciano.

Así lo ha anunciado este jueves el concejal delegado del área de Gobierno Interior del Ayuntamiento, Sergi Campillo, en una rueda de prensa en la que ha destacado que la creación de este gabinete obedece al cumplimiento de la normativa vigente.

Al respecto, ha recordado que hace dos décadas, el consistorio aprobó por unanimidad el 'Reglamento municipal sobre uso y normalización del valenciano en el municipio de Valencia', y ahora el gobierno municipal "hace realidad" uno de sus supuestos, la creación de este gabinete, previsto en el artículo 11 de la norma.

Este nuevo servicio, ha explicado Campillo, será un soporte técnico que asumirá las funciones de proponer acciones de sensibilización en lo concerniente al uso del valenciano en todos los ámbitos de la vida ciudadana y, especialmente, en el ámbito interno de la Administración municipal; llevará a cabo análisis y seguimientos sociolingüísticos; realizará un servicio público interno de asesoramiento lingüístico; ejercerá la dirección de los cursos municipales de valenciano; y dinamizará el uso de la lengua propia.

Asimismo, hará las funciones de asesoramiento, animación y traducción para los ciudadanos que lo requieran, así como fomentará el uso del valenciano en las actividades profesionales, mercantiles, laborales, sindicales, políticas, recreativas, artísticas y asociativas.

En concreto, la primera labor que se encargará al gabinete será un estudio de la situación actual del uso del valenciano en el Ayuntamiento. "Hay que tener en cuenta --ha recordado-- que el Reglamento aprobado unánimemente señala que todo el personal del Ayuntamiento procurará usar preferentemente el valenciano en sus comunicaciones orales de trabajo con cualquier funcionario o empleado público, con el resto de administraciones valencianas y en las sesiones de los órganos de gobierno y otros órganos complementarios".

Y respecto al ámbito escrito, todos los acuerdos que adopte el Ayuntamiento de Valencia se redactarán preferentemente en valenciano, así como las actas de las sesiones de Pleno o de cualquier órgano del Ayuntamiento, las convocatorias, órdenes del día, actas y demás escritos.

El nuevo gabinete arrancará su labor con un jefe de Servicio --que ya prestaba sus servicios como responsable de la Sección de Traductores--, los dos nuevos técnicos y una persona de administración que también estaba ya en la sección.

«De modo tranquilo y colaborativo»

Campillo ha explicado que la aplicación de estos presupuestos se realizará "del modo más tranquilo, positivo y colaborativo", teniendo en cuenta a los sindicatos, como representantes de los empleados públicos, "e implantando las previsiones del reglamento desde el diálogo, progresivamente y de forma no traumática", ha destacado.

El concejal ha recordado el derecho que tiene toda la ciudadanía a comunicarse en cualquiera de las dos lenguas oficiales en igualdad de condiciones, por lo que ha explicado la creación de este nuevo servicio municipal como "una herramienta para la igualdad en la relación de la ciudadanía con la Administración".

El edil ha lamentado el "nulo interés" del anterior equipo de Gobierno por aplicar el Reglamento que, tras su aprobación plenaria en 1996, no fue publicado en el BOP (Boletín Oficial de la Provincia) hasta el año 2005, "casi 10 años después". "Y además, sin que después haya habido nunca voluntad política de aplicarlo", ha señalado Campillo, que ha destacado que una ciudad como Valencia, capital de la comunidad autónoma, y con una población de casi 880.000 habitantes, "contaba solamente con un traductor para todo el Ayuntamiento".